El maravilloso día que decidí dejar de controlarlo todo


Control: sálvese quién pueda . No poder dejar que las cosas sucedan por sí mismas, tenerlo todo milimetrado, frustrarte si no pasa todo aquello que habías planificado con tanto tiempo de antelación, imaginar y tener en tu mente perfectamente plasmado como quieres que sea esto o aquello, no dejar absolutamente nada a la improvisación, hacer que las personas que te rodean terminen haciendo aquello que tú mismo/a habías pensado que «debían» hacer… y enfadarte si no lo hacen. Bien, pues todo esto (y mucho más…) es el CONTROL.

La vida no tiene qué ser perfecta para ser maravillosa


Las personas acostumbramos a ser muy exigentes con la vida e incluso con nosotros mismos. Nos marcamos pautas, objetivos y muchos sueños por cumplir. Desde luego, todo esto no solo está bien, sino que es necesario porque todos necesitamos proyectos a corto y largo plazo que poder cumplir para enorgullecernos de nosotros mismos, adquirir capacidades y habilidades personales.Ahora bien, en ocasiones, quien se marca expectativas altas corre el riesgo de no deleitarse de los triunfos cotidianos, los más humildes que solo las personas sencillas pueden apreciar...el cariño, la amistad, la tranquilidad…

La traición en la pareja


Cuando formamos un vínculo emocional con otra persona dentro de una relación sentimental abrimos nuestro corazón y nuestra confianza... compartimos nuestros secretos, nuestras vergüenzas, nuestras debilidades y nuestros sueños. Confiamos en el otro, completamente.Siempre creemos, es lo correcto y esperable, que el otro nos ama del mismo modo , por lo menos con los mismos códigos.