¿Tenemos que olvidar a las personas que hemos amado?


Una ruptura de pareja

Una separación o ruptura de pareja es un acontecimiento muy duro,estresante y complejo a nivel emocional porque » La perdida » de la persona amada se experimenta como la pérdida de un proyecto en común y de muchas ilusiones personales.  

No es fácil superar una ruptura, pero es muy importante saber que esta y otras pérdidas emocionales pueden superarse. 

Para manejar esta emocion tan intensa hay que reconocerla, conocerla, comprender cómo funciona y  aprender a dirigirla para que ella no nos dirija . 

¿Por qué se rompen las parejas cuando hay amor? 

Los divorcios de parejas en las que el amor ya no existe es, como es normal, altisimo pero tambien lo es en el caso de muchas parejas que se divorcian a pesar de que se siguen queriendo.  

¿No somos capaces de mantener una relación? 

Todos hemos tenido una ruptura amorosa en nuestra vida y sabemos lo mal que se pasa, el sentimiento de decepción y de tristeza que nos invade… aunque sepamos que hemos hecho todo lo posible para que la relación funcione y sigamos queriendo a la otra persona. 

¿Cuales son las razones por las que se rompen las parejas en las que hay amor?

Podemos hablar de destino, de mala suerte o de responsabilidad de la otra persona, pero lo cierto es que en toda ruptura intervienen dos personas que deben asumir su papel durante la relación y analizar qué es lo que no ha funcionado.  

Estas son las razones por las que se puede romper una pareja en la que hay amor: 

La falta de comunicación. 

Tendemos a escondernos en nosotros, a no decir lo que pensamos o sentimos y creamos un personaje frente a nuestra pareja que no es real. La falta de comunicación produce malos entendidos y ausencia de comprensión, por lo que, puede que haya amor, pero si no se demuestra, la relación se terminará. 

El miedo. 

El miedo es paralizante para muchas personas y puede llegar a ser más fuerte que el amor… El miedo a comprometerse, a adquirir responsabilidades, a cambiar aspectos de nuestra vida, a estar solos, a amar a otra persona, en definitiva. 

La confusión entre el amor y el apego 

Amar a otra persona no supone retenerla a toda costa, poseerla, controlarla ni depender de ella.

Cuando queremos demostrar el amor que sentimos hacia nuestra pareja debemos hacerlo desde el respeto, la independencia y la lealtad. No debemos confundir el amor con el apego emocional, puesto que de lo contrario, estaríamos creando una relación tóxica en la que el amor no existe. 

La mala gestión del amor 

Muchas personas entienden el amor como algo que cambia radicalmente nuestra vida y dejan de relacionarse con sus amigos o de hacer las cosas que les gustan para estar con la otra persona, lo que supone gestionar el amor de forma incorrecta. Para que una relación funcione siempre debemos preservar nuestra parcela de intimidad, seguir quedando con la gente que nos aprecia y haciendo las actividades que más nos llenan.

Habrá una vida en común y una vida individual que nos hará sentirnos plenos. 

Amar a otra persona no supone retenerla a toda costa, poseerla, controlarla, depender de ella. Cuando queremos demostrar el amor que sentimos hacia nuestra pareja debemos hacerlo desde el respeto, la independencia y la lealtad. No debemos confundir el amor con el apego emocional, puesto que de lo contrario, estaríamos creando una relación tóxica en la que el amor no existe. 

La falta de aceptación de nosotros mismos. 

¿Si no te quieres a ti mismo, cómo te va a querer otra persona? El amor debe comenzar por nosotros mismos, por aceptarnos tal y como somos, por conocer nuestros defectos y nuestras virtudes. 

Puede haber amor, pero si no hay confianza, comunicación, autoestima y una correcta gestión del miedo, la relación terminará se acabará , tarde o temprano. 

Cualquier recuerdo que guardemos de esa relación la podra reavivar 

Esa es una de las grandes dudas que existe sobre las rupturas de pareja ya que hay personas a las que no les afecta, y en muchas ocasiones les alegra por ser un recuerdo bonito, y otras a las cuales cualquier recuerdo les puede romper el dia a dia mas tranquilo… esta situacion se puede dar por cualquier detalle que haga recordar la relación. 

La depresión por ruptura sentimental 

No cabe duda que una ruptura sentimental es una experiencia que, dependiendo de las circunstancias que la rodean, puede ser dolorosa e incluso traumática 

Esta situación se presenta, especialmente, si la ruptura no es de mútuo acuerdo y una parte de la pareja quiere seguir con la relación. 

Aunque por lo general la situación resulta muy dolorosa para la persona dejada, también puede ser difícil para quien deja pero, en la mayoría de los casos, la ruptura genera una gran tristeza, sufrimiento, dudas, apatia y tendencia al aislacionismo. 

Hay que tener en cuenta que no existe una “depresión por ruptura” como diagnóstico y,de hecho, aunque sí que existen depresiones reactivas a determinados sucesos una ruptura sentimental puede llegar a ser el desencadenante de una depresión mayor aunque en la mayoría de casos lo que se experimenta es un proceso de duelo… dolor , tristeza, aceptacion y renacimiento. 

En la mayor parte de las veces se presenta una situacion normal y no patológica, ya que acabamos de sufrir una pérdida de algo con lo que contabamos hasta el momento y que era importante para nosotros. 

Dicho duelo puede requerir un proceso muy largo para alcanzar la aceptación de dicha ruptura que se puede desarrollar en diferentes fases. 

Es habitual que tras la ruptura se pase en, primer lugar, por una etapa de negación de la nueva situación, en la que no experimentemos ninguna reacción emocional a la ruptura porque no acabamos de procesarla como algo real. 

Es posible que mas tarde aparezca una fase de ira surgida de la frustración, en la que puede que aparezca rabia y la sensación de culpa hacia uno mismo o hacia la otra persona,.. incluso puede dirigirse hacia el resto del mundo aunque no tenga nada que ver con la situación. 

Puede aparecer una fase de negociación, de búsqueda de alternativas a nivel mental, de pensar qué se podría haber cambiado la situación para que no ocurriera la ruptura o incluso de los intentos de recuperar a la persona. 

Tras todo lo anterior viene la fase depresiva, la que se suele considerar como la “depresión por ruptura”: 

Es en esta fase donde se experimenta tristeza, falta de ilusión, fatiga, apatía, pensamientos de distintos tipos respecto a la otra persona, problemas de sueño y falta de apetito. 

Finalmente, la última fase sería la de aceptación ya que se termina por procesar y aceptar que tendremos que vivir la vida sin que la otra persona esté como pareja.porque con el tiempo el dolor de la ruptura va remitiendo, se recuperan las energías y se supera el duelo. 

Es conveniente dejar pasar un tiempo antes de volver a ver a la expareja ya que tendremos que separar lo que significa esta persona para nosotros de lo que una vez fue. 

Si la ruptura fue positiva es posible mantener algun tipo de relación o volver a ser amigos, si bien se recomienda no intentar esto muy deprisa…. sera si tiene que ser.