La explicación científica de por qué el desamor duele tanto


Cuando rompemos una relación y estamos enamorados el cerebro sufre un fenómeno parecido al del síndrome de abstinencia que va a necesitar de un proceso de aprendizaje y de reorganización para ser superado

Una ruptura puede llevar a la depresión 

«El desamor es una experiencia traumática, angustiosa y muy desconcertante»

Se puede decir que el desamor tiene síntomas típicos con una base de tipo biológica.

los efectos del desamor son muy parecidos a los de un síndrome de abstinencia causado por una droga.

El desamor y la tristeza

Muchos psicólogos suelen relacionar la adicción con el enamoramiento porque ambos comparten una serie de comportamientos, como la atención centrada sobre una cosa o persona o cambios de humor.

El enamoramiento y las adicciones generan efectos tan variados como ansiedad ,comportamientos de tipo compulsivo y obsesivo., distorsión de la realidad, pérdida de control , dependencia emocional, cambios en la personalidad y gran aumento en la cantidad de riesgos que se asumen.

«No solo echamos de menos a la persona, sino también las rutinas que teníamos con ella»

Para rastrear el origen del desamor hay que buscar un solo responsable: el enamoramiento .

enamoramiento… el lado bonito

En opinión de Lerma, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, «amor y desamor son las dos caras de una misma moneda.

El amor sube los niveles de dopamina y oxitocina en el cerebro y hace sentir apego y placer.

El desamor hace que se eche en falta este apego, y que se sufra ansiedad y malestar».

El enamoramiento es una droga y el desamor hace notar su falta

La primera etapa del desamor: la protesta

El desamor comienza con la etapa de incredulidad, protesta y refuerzo del apego

El cerebro se aterroriza, y reacciona como si estuviera ante una amenaza. El enamorado comienzaa a sentirse fatal, su sistema inmune se debilita y suben los niveles de estrés», explica Espinosa.

Investigadores como Ethan Kross han sugerido que en el cerebro se activan algunas de las zonas que intervienen en la generación del dolor físico.

«Los amigos y darse cuenta de que uno sigue siendo atractivo ayuda a la recuperación »

Durante esa fase, es frecuente que las personas rechazadas traten de volver con sus ex-parejas de forma obsesiva y puede aparecer una sensación de irritación y furia, que puede facilitar que algunas personas desencadenen comportamientos violentos.

En situaciones muy extremas pueden aparecer la depresión o ideas de tipo suicidas y homicidas.

¿Por qué ocurre todo esto? ¿Por qué nos parece que no podemos vivir sin otra persona, aunque no sea verdad?

Algunas causas están en el cerebro y en las hormonas que influyen en las emociones y , por motivos no claros, se activa una tormenta química en el cerebro.

En primer lugar, comienza a liberar cortisol, la hormona del estrés y También disminuyen los niveles de serotonina, y en consecuencia, la capacidad de pensar racionalmente se resiente.

Por otra parte, aumenta la sensación de enamoramiento, porque suben los niveles de dos hormonas clave en el amor: la dopamina y la oxitocina.

En palabras del psicólogo Manuel de Juan Espinosa, en ese momento lo que ocurre es que «sientes que el amor se escapa, luchas por él y alp tiempo, se intensifica el deseo y la necesidad de unirte a la otra persona». Y todo aunque ya sea demasiado tarde.

Última etapa: calma y reorganización

Por suerte, después de toda tormenta, llega la calma, ya en la segunda fase del desamor.

Esta calma es , al principio una gran mezcla de resignación,pesimismo y desesperanza…«cuestión de tiempo».

En los casos más graves, algunas personas reciben ayuda a través de antidepresivos pero estos tienen un efecto secundario extra: dificultan poder enamorarse de nuevo porque inhiben algunas de las hormonas que disparan el «flechazo».

Pasado un tiempo llega la etapa de la reorganización.

«Poco a poco el cerebro vuelve a recuperar la normalidad. Es verdad que el dolor puede dar un mordisco en el estómago de vez en cuando, pero las oleadas se van haciendo más lentas», relata el psicólogo.

Amor , cerebro y normalidad

En ese momento, es frecuente que el panorama de amigos haya cambiado o que se hayan visto nuevos lugares.

Para llegar a esta fase, es importante haber cambiado las rutinas, porque «no solo echamos de menos a la persona, sino también las rutinas que teníamos con ella».

Con suerte, y si todo va bien, «poco a poco vuelves a sonreír, y no sientes ese profundo cansancio de conocer gente nueva y salir».

La recuperación que siempre llega

El proceso de recuperación puede llevar meses o incluso años pero algunos científicos consideran que siempre llega por una razón muy sencilla…

el enamoramiento tiene una función biológica clara, la reproducción, por lo que es es probable que el cerebro humano cuente con mecanismos para cortar el vínculo y crear uno nuevo.

A nivel cerebral, requiere que todas las partes del cerebro que se activan con el enamoramiento vuelvan a la normalidad.

Es necesario que ocurra un proceso de aprendizaje en el córtex prefrontal que permita que el individuo pueda recuperar el interés amoroso por nuevas personas.

El aprendizaje requiere bastante tiempo, pero hay formas de acelerarlo.

En palabras de Jacqueline Olds, profesora en la Escuela de Medicina de Harvard, «la conexión social entre la persona rechazada y sus amigos ayuda mucho. Además, darse cuenta de que uno es atractivo para otros pueden ayudar a que uno no se deje caer en la depresión».

Junto a la compañía de los familiares , seres queridos, amigos y el flirteo, las actividades placenteras pueden ser de mucha ayuda, a corto plazo….Bailar, escuchar música , hacer ejercicio o ir a restaurantes tienen efecto positivo.

Esta vieja historia del desamor es casi universal y forma parte de la cultura humana.

Está presente en poesías, canciones, historias, mitos y se encuentra en la cultura de Sumeria, Grecia, Roma, Arabia, Japón, China, India, Polinesia y en la tribu Kung de Naimibia .

Es evidente que ha enriquecido el patrimonio cultural de las sociedades históricas y contemporáneas.

En la mayoría de los casos, la historia de desamor acaba con un punto y final…con el tiempo llega y comienza un capítulo nuevo.