Expectativas de año nuevo y desilusion.


Decía Khalil Gibran: “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”.

En la vida van apareciendo deseos, objetivos y visiones que queremos alcanzar.

Algunos de estos objetivos los logramos, otros se diluyen y otros sencillamente se tornan inalcanzables.

El balance que hacemos a fin de año hace que aparezcan las expectativas incumplidas a la vez que aparecen los deseos para el año nuevo... dejar de fumar , perder peso, ir al gimnasio.

Las expectativas actúan como una ilusión, como el motor para alcanzar una meta pero sin expectativas, el objetivo no tiene demasiada importancia.

El miedo a brillar


Una de las grandes paradojas del ser humano es la de querer ser especial pero , al mismo tiempo , tener miedo a brillar.

¿Quién no quiere ser reconocido y admirado? Todos tenemos la necesidad de que los otros vean nuestras virtudes y hay un plus si, además de verlas, son destacadas.

Ahora bien, muchas personas se sienten intimidados a la hora de destacar.

Casi todos en realidad. Y es que para destacar, también se necesita separarse un poco del grupo, no permanecer en el rebaño o ubicarse en el registro de “lo diferente”.