La contaminación por plástico se ha convertido en un gran problema con proporciones globales. La realidad, reflejada en múltiples estudios científicos publicados durante los últimos años, nos sitúa ante una situación límite que afecta a incontables especies en todos los océanos del mundo. Millones de toneladas de plástico se encuentran diseminadas por nuestros mares y buena parte de ellas, alrededor del 50%, consiste en partículas tan pequeñas que solucionar o simplemente reducir su extensión, si es que se puede, no va a resultar nada fácil.