Los síntomas pueden confundirse con los de una alergia La publicación IFL Science se ha hecho eco del curioso caso de un paciente de Carolina del Norte. El hombre vivió durante varios años con la necesidad imperiosa de tener que sonarse casi constantemente y los médicos le diagnosticaron desde neumonía hasta algún tipo de alergia. Finalmente, especialistas del Hospital del Monte Sinaí, descubrieron lo que le ocurría. El paciente estaba sufriendo la pérdida del líquido cefalorraquídeo, el fluido que rodea y baña el encéfalo y la médula espinal. En algunas ocasiones, si se produce una rotura en la membrana que rodea al cerebro dicho líquido puede escaparse y filtrarse hasta la nariz produciendo unos síntomas similares a los de una alergia común. Es lo que clínicamente se conoce como fístula de líquido cefalorraquídeo.