¿Cómo responde nuestro cerebro a situaciones extremas que se prolongan en el tiempo? ¿Se pueden asumir dentro de la normalidad la violencia, el terrorismo,el abuso infantil u otras circunstancias extremas? Lo cierto es que, gracias a dos conceptos inherentes asociados a este tipo de situaciones, el estrés y la resiliencia, sí.
Debe estar conectado para enviar un comentario.