Los sistemas de protección social ayudan a las personas y las familias, en particular los pobres y vulnerables, a hacer frente a las crisis, encontrar empleo, mejorar la productividad, invertir en la salud y la educación de sus hijos y proteger a la población de edad avanzada. El Banco Mundial , por ejemplo , apoya el acceso a la protección social universal y lo considera un aspecto central para lograr los objetivos de poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad compartida. La protección social universal debe incluir asistencia social a través de transferencias economicas a quienes las necesitan, particularmente los niños , beneficios y apoyo para las personas en edad de trabajar en caso de maternidad, discapacidad, accidentes laborales o desempleo, y pensiones para los ancianos.