Un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha identificado una sustancia química clave dentro del cerebro que nos permite suprimir los pensamientos no deseados, Este descubrimientolo ayudaría a explicar por qué las personas que sufren de trastornos de ansiedad, trastorno de estrés postraumático (TEPT), depresión y esquizofrenia, experimentan pensamientos obsesivos de carácter persistente cuando estos niveles quimicos no son los correctos.