Tendemos a creer que lo contrario al amor es el odio pero , sin embargo, estos dos extremos no tienen que ver entre ellos porque lo contrario al amor no es el odio... es el miedo. Un miedo que , al igual que otros , nos paraliza. Vivimos con miedo, aunque ¿miedo a qué? ¿Qué harías si no tuvieras temores?
Debe estar conectado para enviar un comentario.