Encontrar la felicidad en el esfuerzo diario y el trabajo constante.


El trabajo diario y constante para conseguir las metas y obtener lo que queremos quizás no garantice lo que buscamos aunque, sí es posible, que nos genere satisfacción. Una buena forma de encontrarnos con la felicidad es esforzarnos por lo que creemos, dando lo mejor de nosotros mismos. Las cosas no suelen salir cómo nos gustaría y forma parte de la madurez tener que aceptar que no siempre el esfuerzo genera las recompensas que deseamos o esperamos.