La apatía y baja motivación se aparecen cuando existe una falta de interés por todo en general y una disminución en la expresión y respuesta afectiva, tanto a nivel emocional como conductual , y una reducción de las actividades laborales y de ocio. La desgana, la desidia, la falta de fuerza, se apoderan de la persona, limitando su vida en todos los ámbitos en los que se desarrolla y afectando a todos ellos. En algún momento de nuestras vidas todos hemos tenido que acudir al trabajo o algún evento social sin ganas, sin querer hacerlo y por eso nuestro nivel de motivación en estas situaciones es muy bajo. La apatía y la desmotivación van un paso más alla porque afectan a nivel psicológico como físico y se asocina a un malestar generalizado y a un sentimiento de desesperanza.