Ante la avalancha de hombres barbudos que ha asolado nuestra sociedad estos últimos años podemos hacer varios grupos: quienes las llevan largas y tupidas, recortadas como una lima, diferentes tamaños de espesor.... y luego están quienes tienen literalmente, "un camino de hormigas en la cara". Da igual que pasen dos o tres semanas, los pelos que asolan la cara de algunos hombres llegan a ser inquietantes, esparcidos de manera aleatoria sin ningún criterio y con calvas en las que no crece nada.
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