Decía Khalil Gibran: “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”. En la vida van apareciendo deseos, objetivos y visiones que queremos alcanzar. Algunos de estos objetivos los logramos, otros se diluyen y otros sencillamente se tornan inalcanzables. El balance que hacemos a fin de año hace que aparezcan las expectativas incumplidas a la vez que aparecen los deseos para el año nuevo... dejar de fumar , perder peso, ir al gimnasio. Las expectativas actúan como una ilusión, como el motor para alcanzar una meta pero sin expectativas, el objetivo no tiene demasiada importancia.
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