La ‘domesticación’ es un término que inevitablemente asociamos a la raza animal. Según una de las definiciones de la Real Academia Española, esta se define como un proceso por el cual se reduce, acostumbra a la vista y compañía del hombre al animal fiero y salvaje. No obstante, la segunda y última de las descripciones dice así: “Hacer tratable a alguien que no lo es, moderar la aspereza de carácter”. En este sentido, podríamos aplicar dichas concreciones a todo el proceso de evolución del ser humano. La autodomesticación de las personas es una de las hipótesis que se ha barajado para dar explicación a este modo de adaptación de la especie, en la que los propios humanos habrían seleccionado solo a aquellos sujetos que tuviesen un comportamiento más social.