Control: sálvese quién pueda . No poder dejar que las cosas sucedan por sí mismas, tenerlo todo milimetrado, frustrarte si no pasa todo aquello que habías planificado con tanto tiempo de antelación, imaginar y tener en tu mente perfectamente plasmado como quieres que sea esto o aquello, no dejar absolutamente nada a la improvisación, hacer que las personas que te rodean terminen haciendo aquello que tú mismo/a habías pensado que «debían» hacer… y enfadarte si no lo hacen. Bien, pues todo esto (y mucho más…) es el CONTROL.
Debe estar conectado para enviar un comentario.