La depresión, el dolor que se vuelve sombra


Lejos de estar todo el día en la cama llorando, las personas con depresión pueden llevar una vida normal, pero no encuentran placer en las cosas que hacen y todo les agobia Depresión y oscuridad La depresión es un dolor que se vuelve la sombra de quien la padece y que se convierte en una enorme bufanda que aprieta y ahoga a quien se ve atrapado por ella, cegando la vida y precipitando una gran oscuridad que cubre con su manto de dolor a la persona que la sufre . Tristeza, irritabilidad, apatía, pérdida del interés por el entorno, incapacidad para experimentar placer por algo, inapetencia por la comida, sentimientos de culpa, dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones, pensamientos recurrentes de muerte o ideas de planes o intentos suicidas… Esto sucede durante mucho tiempo, cada día y casi en cada momento es lo que siente una persona con depresión... Un dolor que se vuelve inmenso y que oscurece cada pequeño brillo que surge en la vida de quien la padece. Tener depresión no es sinónimo de estar en una cama llorando