¿Por qué se recurre aún al azote?


Hace un mes trascendía que a una mujer divorciada le fue retirada la custodia de su hijo de once años durante seis meses por propinarle dos bofetadas porque se negaba a ducharse. Esta condena fue impuesta despues de que el padre del niño denunciara. El niño llevaba 15 días sin lavarse y una hora después del castigo, seguía con marcas en las mejillas. Un cambio del Código Civil, en 2007, hizo posible una sentencia como esta porque quedó borrado el denominado “derecho de corrección” de los padres hacia los vástagos. En el contexto privado del hogar, cuando los hijos entran en una espiral de negación (a comer, a dormirse) o si se obcecan en un comportamiento errático, no es raro que los padres , padre o madre, fuera de sí, propinen un golpe supuestamente correctivo que, además, resulta eficaz para zanjar la situación.

La oveja negra dentro del grupo…


Se dice que en toda familia hay una oveja negra. Esta metáfora se usa para calificar a aquellos individuos diferentes de la mayoría. Estas diferencias pueden venir tanto por el aspecto físico como por preferencias o comportamientos y , así pues , ser la oveja negra de la familia significa ser distinto al resto de los miembros de la familia. No obstante, el término oveja negra también parece tener asociados aspectos negativos.

Castigar a los hijos con azotes es una práctica que no sirve de nada


Acabar con los azotes en la educacion de los hijos es algo por lo que luchan muchas organizaciones de todo el mundo . la reconocida Academia Americana de Pediatría (AAP) se sumó a la iniciativa con el argumento de que, a corto y largo plazo, esta modalidad de disciplina no sirve de nada. No más persecuciones de hijos por los padres “armados” con una zapatilla buscando azotar a sus hijos por haber cometido alguna mala acción. Castigo inútil La AAP ha puesto en conocimiento los resultados de sus estudios, que dejan atrás los efectuados en el año 1998.