Trata a tus hijos como te gustaría ser tratado. Apaga sus miedos, pon nombre a esas emociones que ellos no saben expresar, regálales tiempo, enciende sus sueños y hazles sentir como lo que son, las personas más valiosas de tu mundo. Resulta curioso como a día de hoy muchas madres y padres ven la crianza o educacion con un poco de miedo y se olvidan de escuchar algo más valioso que todo esto: Su instinto natural. El instinto de una madre o la capacidad natural de un padre a la hora de intuir las necesidades de sus propios hijos es sin duda la mejor estrategia a la hora de educarlos.