Los efectos de la música en las demencias y la salud mental


La clasificación de las enfermedades mentales ha sido un capítulo más reciente en la historia de la humanidad y en el saber cotidiano, a todo lo que se aparta de lo normal le ponemos una etiqueta de “locura”. Se te salió un tornillo, dices cosas sin sentido, se te fueron las cabras al monte, parece que se escapó del manicomio (haciendo referencia en la metáfora del manicomio), no sabes lo que dices, ya ni me reconoces, te haces el loco. 

Demencia senil: síntomas, tratamientos e información


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la demencia como "un síndrome -generalmente de naturaleza crónica o progresisva caracterizado por el deterioro de la función cognitiva o capacidad para procesar el pensamiento más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal" y afecta a la memoria, el pensmiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio.

Hoy en dia el término demencia senil se considera erróneo porque la enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad.

La enfermedad de Alzheimer representa entre el 60 y el 80 por ciento de los casos de demencia.

¿Se pueden curar o regenerar las neuronas enfermas?


A medida que envejecemos se producen cambios en todo nuestro cuerpo.

A partir de una edad ciertas partes del cerebro se encogen, especialmente aquellas importantes para el aprendizaje y otras actividades complejas , mientras que en otras regiones la comunicación entre las neuronas se reduce al igual que el flujo de sangre.

A todo esto hay que sumarle aquellos cambios producidos por algún tipo de demencia senil.

El cerebro se encoge , generalmente , en algún grado en el envejecimiento saludable, pero, sorprendentemente, no pierde neuronas en grandes cantidades.

Sin embargo, en el Alzheimer, el daño está muy extendido porque muchas neuronas dejan de funcionar, pierden conexiones con otras neuronas y mueren.

El Alzheimer interrumpe los procesos vitales para las neuronas y sus redes, incluida la comunicación, el metabolismo y la reparación.

¿Te da miedo perder la cabeza?


El temor al Alzheimer y la demencia se inicia a los 50 años

Mucha gente empieza a hacer crucigramas o a tomar suplementos alimenticios a partir de los 50 años para frenar uno de los miedos más extendidos entre la población... la pérdida de las facultades mentales.

Olvidar o distorsionar la realidad está entre los miedos más arraigados antes de lo que los expertos esperaban.

Casi la mitad de un grupo de 1.028 adultos de entre 50 y 60 años, mostro su temor a desarrollar demencia a medida que envejecen .

Acerca del alzheimer…


El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa grave, cuyos síntomas son pérdida de memoria, trastornos conductuales y deterioro cognitivo.
Esta enfermedad es la causa principal de demencia, y tiene una evolución lenta, afectando principalmente a personas mayores de 65 años, aunque a veces puede darse en personas jóvenes.
Algunas causas genéticas del deterioro propio del alzhéimer están definidas, y otras continuan siendo un misterio.
La Enfermedad de Alzheimer es la causa de demencia más frecuente (entre el 50 y el 70% del total de casos).

Desarrollan un «marcapasos cerebral» para mejorar la memoria


La tecnología avanza y con ella sus aplicaciones en medicina. Un grupo de científicos, liderado por expertos de la Universidad de Pensilvania y la Universidad Thomas Jefferson, han diseñado un implante que se encuentra en su primera fase de pruebas y que puede ayudar a curar lesiones cerebrales, la demencia y otras patologías que afectan a la memoria. Algo así como un «marcapasos cerebral», que manda impulsos eléctricos que fomentan el almacenaje de nuevos recuerdos cuando detecta que el cerebro está teniendo problemas para acometer estas acciones.

Establecer una escala de riesgo de Alzheimer , clave para la practica clinica preventiva .


ESTABLECER UNA ESCALA DE RIESGO DE ALZHÉIMER, CLAVE PARA LA PRÁCTICA CLÍNICA PREVENTIVA

En una persona que va a padecer alzhéimer los primeros síntomas pueden retrasarse hasta una década, de ahí la importancia de establecer una escala de riesgo genético que permita determinar qué individuos tienen más probabilidad de desarrollar esta enfermedad, incluso entre los más jóvenes.