Desde tiempos inmemoriales se ha hablado de la influencia de la luna en las emociones humanas. En la Antigüedad clásica y el Medievo este tema era ampliamente mencionado. Actualmente, el investigador norteamericano Mark Filippi ha retomado el tema desde la perspectiva de las neurociencias. Basándose en los estudios de otros investigadores, como Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, Mark Filippi ha postulado que existe una clara relación entre los ciclos lunares y el estado de ánimo de las personas.