Cuáles son las principales diferencias entre Hong Kong y China.


Hay una fecha que los ciudadanos de Hong Kong tienen muy presente, 2047, porque ese será el año en el que, si nada cambia, el territorio pasará a ser controlado totalmente por Pekín.

HASTA AHORA NO ES ASÍ.

El acuerdo por el que Reino Unido entregó su antigua colonia al gigante asiático en 1997, establece que Hong Kong funcionará 50 años bajo el principio de «un país, dos sistemas» mediante el cual el territorio disfrutaría de un «alto nivel de autonomía, excepto en defensa y relaciones exteriores».

NADIE SABE QUÉ PASARÁ EN 2047.

Las posibilidades son varias… que China considere una extensión del estatus especial del territorio, la total independencia de Hong Kong o la una total adhesión a China, o algo entre medio.

En 2014 un consejo del gobierno chino publicó el Libro Blanco sobre Hong Kong , el documento oficial de reglas.

Este libro subraya que el objetivo final es la «unificación del continente” y recordaba que el territorio «tiene autonomía sobre los asuntos locales en la medida que se lo permite el poder central«.

Algunos analistas advierten que el poder que Pekín intenta ejercer en la ciudad asiática es cada vez más acuciado por el que empuja a un proceso de homogenización de Hong Kong que elimine las diferencias que existen entre la China continental y la Región Administrativa de la República.

Hong Kong, al contrario que China, es una región desarrollada y su actividad económica está dedicada especialmente al sector servicios y financiero.

PERO, ¿CUÁLES SON ESAS DIFERENCIAS?

ESTAS SON LAS DIFERENCIAS MÁS SIGNIFICATIVAS ENTRE LA CHINA CONTINENTAL Y EL RÉGIMEN “ESPECIAL” DE HONG KONG

1. SISTEMA POLÍTICO

La República Popular China es un estado socialista de partido único, el Partido Comunista Chino.

En la China continental no hay sufragio universal.

Según los estatutos del Partido Comunista, sus 90 millones de miembros seleccionan cerca de 2.300 delegados, que votan por un comité central de aproximadamente 200 miembros.

Ese comité elige a un Politburó ,el núcleo del poder, de 25 miembros, y este a un comité permanente que tiene entre cinco y nueve miembros y al secretario general o líder principal del partido.

Desde 2012 este cargo lo ocupa Xi Jinping, quien también asumió el cargo de presidente de la República en 2013.

Si bien existe una votación, quienes la ejercen son personas elegidas previamente por los dirigentes del partido.

China y Hong Kong, pese a sus diferencias políticas, comparten el mismo jefe de estado, el presidente Xi Jinping.

Hong Kong es una democracia limitada y, aunque ambos territorios comparten el mismo presidente como cabeza del estado, Xi Jinping, Hong Kong tiene su propio gobierno.

La estructura gubernamental de la ciudad está encabezada por un líder ejecutivo elegido mediante una votación secreta por un comité de 1.200 personas.

El gobierno de Hong Kong lo forman los 70 miembros de la asamblea legislativa, políticos y representantes empresariales, sindicatos, profesores, líderes religiosos e incluso celebridades.

El mandato del jefe ejecutivo, que desde 2017 ejerce la polémica Carrie Lam, es de cinco años y puede renovarse un máximo de dos veces consecutivas.

Hong Kong no es una democracia como tal pero su asamblea es elegida por un sector más diverso de la sociedad que en la China continental.

En los últimos años, no obstante, han ido aumentando las demandas por aumentar las garantías democráticas de la ciudad.

En 2003 hubo protestas en contra de una batería de leyes sobre seguridad nacional impulsada desde Pekín que prohibían la sedición y los actos de presunta traición contra el gobierno chino.

Hubo más manifestaciones en 2012 por la oposición de los estudiantes a aceptar un programa educativo nacional que resaltaba el comunismo como estructura de estado y los valores de la República Popular China

En 2014 centenares de miles de personas salieron a las calles de Hong Kong para exigir el sufragio universal que le habían garantizado los británicos al devolver la colonia al gobierno chino.

Las marchas de 2014 fueron bautizadas como la Revolución de los Paraguas y exigían la retirada de una ley continental que limitaba quién podía presentarse a las elecciones como jefe ejecutivo del territorio.

Protestantes exigiendo democracia en las calles de Hong Kong 2014

las últimas manifestaciones han sido las de 2019, que consiguieron congregar a dos millones de personas, el 28% de una población de 7 millones

La gente protestó contra una ley de extradición, ya aplazada aunque no suspendida, que permitía que cualquier ciudadano detenido en Hong Kong, sin necesidad de ser condenado, pudiera ser llevado a la China continental para ser procesado por un aparato de justicia muy distinto al del territorio especial.

2. SISTEMA JUDICIAL

El sistema legal hongkonés, muy distinto al que rige en el continente, es un fiel reflejo del modelo británico, que premia la transparencia e independencia de los procesos judiciales, aspectos que vienen determinados en la constitución del territorio, la llamada Ley Básica.

En China el Partido Comunista controla todos los aspectos del proceso judicial y los críticos aseguran que es un sistema corrupto que no ofrece las garantías para los procesados.

La Ley Básica otorga al Comité Permanente del Congreso Nacional de China la facultad de emitir una interpretación final y vinculante de las leyes que contiene, por lo que tampoco en este aspecto está garantizada la independencia del sistema.

Pekín tiene la última palabra.

3. DERECHOS CIVILES

El documento ofrece a los hongkoneses unas libertades civiles que no existen en el resto del país:

Libertad de expresión, de reunión y de prensa.

Algunos episodios de los últimos años parecen haber puesto en riesgo estas prerrogativas y en 2014, algunos de los líderes estudiantiles que participaron en las protestas de la Revolución de los Paraguas fueron encarcelados acusados de traición.

También se ha encarcelado a profesores críticos con el régimen comunista y se han cerrado librerías consideradas «subversivas» por publicar libros críticos con el régimen chino.

Joshua Wong se convirtió en líder estudiantil durante las protestas de 2014, cuando fue detenido y ha estado en prisión hasta el pasado mes de junio.

Este último, señalan desde el servicio chino, es un episodio especialmente escandaloso.

En 2015 cinco libreros fueron secuestrados y transportados a China y uno de ellos, Gui Minhai, que cometió el error de escribir un libro sobre la vida privada de Xi Jinping, sigue detenido...el resto se ha quedado en China o ha vuelto a Hong Kong pero nunca ha hecho declaraciones sobre lo sucedido.

Un informe de Reporteros Sin Fronteras de 2017 denuncia que, desde la llegada de Xi Jinping al poder, 2012, la ciudad ha bajado de la posición 54 a la 73 en el ranking mundial de libertad de expresión.

Sin embargo, en Hong Kong están permitidas plataformas de internet como Facebook que están censuradas en el resto de China.

El panorama informativo y mediático en Hong Kong es mucho más democrático que en el resto de China.

Mientras en China están prohibidas plataformas como Facebook, Twitter o WhatsApp, por ejemplo, en Hong Kong se pueden usar como en cualquier país, sin restricciones.

Los hongkoneses tienen un pasaporte distinto al chino.

Este pasaporte permite viajar a la mayoría de los países, entre ellos Estados Unidos y todos los estados miembros de la Unión Europea, sin necesidad de solicitar visa, al contrario que los ciudadanos de la China continental.

4. ECONOMÍA

El principio «un país, dos sistemas» permite la paradoja de que convivan el socialismo económico y el capitalismo en un mismo estado.

De esta forma, mientras las empresas en China se rigen por la estructura comunista, controladas en su mayor parte por el estado, Hong Kong tiene un sistema libre de empresa.

Además, la República Popular de China no interfiere en las leyes fiscales de la región administrativa especial y no le exige ningún tipo de impuesto.

La economía china es la de un país en desarrollo, dependiente sobre todo de materias primas y productos manufactureros mientras que la de Hong Kong se basa en sectores como el de servicios y finanzas y tienen monedas distintas… el yuan de la China continental y el dólar de Hong Kong.

El dólar Hongkones opera bajo el tipo de cambio vinculado al dólar, y por tanto sometido a las reglas de mercado internacional, algo que no ocurre con el yuan, que da la posibilidad al gobierno chino de depreciarlo y mejorar su balanza comercial.

Hong Kong tiene una moneda distinta a la de China y su valor se rige por las leyes internacionales del mercado de divisas.

La economía hongkonesa tiene impuestos bajos, libre comercio y escasa o nula interferencia de las autoridades gubernamentales en el tejido empresarial.

5. IDIOMA

Hay diferencias en el idioma ya que la China continental y Hong Kong no hablan la misma lengua.

El idioma oficial de China es el mandarín estándar, al que formalmente se le llama «putonghua» y que puede traducirse como «lengua común»,

Esta lengua sirve de lengua vehicular entre las distintas regiones de un país de más de 9.500 kilómetros cuadrados de extensión.

El mandarín estándar lo hablan más de 1.200 millones de personas.

China cuenta otros miles de dialectos y varias lenguas minoritarias, una de ellas el cantonés, que se habla en Hong Kong.

Desde China aseguran que el mandarín o chino estándar se enseña en todas las escuelas del país, incluyendo Hong Kong, y que, por tanto, todos los hongkoneses deberían saber hablar y escribir en mandarín, pero en la vida diaria, así como en el ambiente laboral, el cantonés es el idioma dominante.

Los caracteres de la escritura son distintos en el continente y el territorio administrativo especial.

Pantalla con dos tipos de escritura: el chino simplificado en la parte superior y el chino tradicional en el medio, donde apunta el dedo.

China continental utiliza la forma simplificada de escritura, que elimina muchos de los trazos y caracteres bajo el pretexto de mejorar los índices de alfabetización dentro de una serie de reformas comunistas promovidas especialmente en la década de los 50.

En Hong Kong, por contra, se escribe de la forma tradicional, con mucha más variedad de caracteres y de trazado más complejo que la hacen difícil de entender para aquellos que solo hablan y escriben mandarín de forma simplificada.

Pero, desde el servicio chino de la BBC apuntan que la diferencia más importante entre los chinos y los hongkoneses es la forma de pensar de la gente.

Los hongkoneses, muy influenciados por la cultura británica, son mucho más beligerantes en cuanto a la defensa de sus derechos y más abiertos a expresar su opinión y mostrar su individualidad mientras que en China, por el contrario, ser diferente es un problema y la gente prefiere pasar desapercibida, aseguran.

una percepción distinta de identidad.

La mayoría de hongkoneses no se identifica como chinos, según una encuesta de la Universidad de Hong Kong.

Si bien la mayoría de las personas en Hong Kong son de origen chino y pese a que, sobre el papel, el territorio es parte de China, la mayoría de los hongkoneses no se identifican como chinos.

Varias encuestas de la Universidad de Hong Kong muestran que la mayor parte de los hongkoneses se reconocen como «hongkoneses» y que solo el 15% se llama a sí mismos «chinos».

La diferencia es aún más marcada entre los más jóvenes.

Un sondeo de 2017 arrojó resultados en los que solo el 3% de las personas de entre 18 a 29 años se identificaron como chinas.