El miedo a enfermar, enferma


HIPOCONDRIA Y MIEDO A ENFERMAR

El miedo a enfermar no es exclusivo de los hipocondriacos.

¿Quién no teme perder la salud, contagiarse de algún virus o ser víctima de algún extraño mal?

El problema viene cuando ese miedo es totalmente infundado, o se mantiene de manera constante sin una razón de peso para ello.

El miedo a enfermar es normal….es un mecanismo de protección que impide que nos expongamos a situaciones o elementos que pueden afectarnos de manera muy negativa.

la vigilancia extrema de las amenazas externas, sumado a la sugestionabilidad y el desconocimiento de la enfermedad pueden terminar en esta psicopatología.


¿QUE ES LA HIPOCONDRÌA?

El miedo a enfermar y la hipocondría

La hipocondría se expresa como «la convicción de padecer una o varias enfermedades sin que existan realmente».

Un hipocondriaco permanece atento a todas las señales de su cuerpo y siempre las interpreta como manifestaciones de alguna patología.

Hay que hacer notar que esta vigilancia permanente de las fluctuaciones en las señales corporales se retroalimenta de manera muy fácil… a medida que cumplimos años es fácil que alguna parte de nuestro cuerpo emita alguna señal confusa cada dia.

Estas personas no aceptan que en realidad es un padecimiento emocional lo que los lleva a asumir una actitud obsesiva frente a la enfermedad física.

Las personas con hipocondría tienen una dosis alta y frecuente de angustia en sus vidas y también es habitual que carguen con una enorme carencia de afecto.

Los hipocondriacos suelen padecer enfermedades que van desde dolores de cabeza hasta problemas con la presión arterial o males mucho peores y es frecuente que este tipo de personas desarrollen fácilmente enfermedades autoinmunes o degenerativas como artritis o, en otros casos, cáncer. De un modo o otro, hacen realidad su fantasía.

El hipocondriaco ,sin ser consciente , desplaza esa angustia y ese sufrimiento hacia una obsesión: enfermar.

Lo grave es que la ansiedad elevada puede conducir a múltiples malestares físicos de tipo inmune

La fobia a la enfermedad no es hipocondría

La fobia a enfermar se parece a la hipocondría, pero no es lo mismo.

Quien padece de fobia a la enfermedad espera que en cualquier momento se haga efectiva una especie de “castigo latente”, que, en su fantasía, debe recibir.

En este caso, lo que sucede es que una persona siente que está expuesta constantemente a la posibilidad de enfermar y le aterra que un descuido termine afectando su salud y sienten que cualquier enfermedad es catastrófica.

En ambos casos hay un alto componente de estrés y ansiedad que, obviamente, terminan traduciéndose en el cuerpo. La angustia altera el funcionamiento de tu cerebro y, como consecuencia, la forma de operar de todo tu organismo.

Aunque es como una conducta obsesiva, en este caso tiene más que ver con sentimientos agresivos reprimidos o con sentimientos de culpa inconscientes.

La fobia a enfermar también puede ser una manifestación de traumas o de estrés postraumático.

Quien ha sido testigo de enfermedades cruentas o dolorosas puede haberse sentido extremadamente impresionado por ello…si no digiere o trata profesionalmente esta experiencia puede transformarse en una fobia crónica.

Del miedo a enfermar a la enfermedad

Tanto la hipocondría como la fobia a enfermar son estados mentales y emocionales muy nocivas para el ser humano.

En el caso de los hipocondriacos suele suceder que terminan acudiendo a prácticas que sí tienen o conllevan un riesgo real para su propia salud.

Si consultan al médico y este les dice que no tienen ninguna afección, se sienten defraudados por lo que suelen buscar otros puntos de vista sobre lo que ellos creen que son los sintomas de una enfermedad… esto puede llevarles a mirar en google continuamente ,seguir tratamientos paralelos y automedicarse con consecuencias impredecibles.

Quien tiene fobia a enfermar pueden llegar a vivir situaciones similares.

Son tan extremadamente cuidadosos con su salud, que terminan volviéndose vulnerables a la enfermedad.

Hay quienes se vuelven tan obsesivos con la limpieza, por ejemplo, que terminan siendo sensibles a cualquier agente externo porque desarrollan alergias al polvo, al humo, o a cualquier tipo de suciedad, por mínima que sea.

Por eso se dice que el miedo a enfermar, enferma.

Estas personas fijan su atención, en forma desmedida, sobre su cuerpo y lo convierten en el campo de batalla de una angustia que no logran resolver y, a la larga, solo consiguen que sus fantasías obsesivas se conviertan en realidad porque sin darse cuenta han creado todas las condiciones necesarias para hacer de la salud una guerra sin tregua.