
¿Cuál es la enfermedad del suicida?
La enfermedad del suicida es el nombre con el que se conoce a la neuralgia del trigémino, un trastorno neuropático que produce tal dolor en la cara que dan ganas de desaparecer de este mundo.
La enfermedad del suicida
Se la conoce como la enfermedad del suicida, prosopalgia, tic doloroso o la enfermedad de Fothergill.
Esta dolencia no tiene nada que ver con que induzca necesariamente o directamente a que una persona se quite la vida .
El dolor tan fuerte e insoportable que produce es el que puede hacer que una persona se quite la vida .
Esta patologia es conocida normalmente como neuralgia del trigémino.
El trigémino es un nervio craneal que se encarga de llevar las sensaciones de tacto y dolor desde la cara, los ojos, la nariz y la boca hasta el cerebro.
Los síntomas pueden desencadenarse por actividades cotidianas como masticar, cepillarse los dientes, beber o afeitarse, y el enfermo experimenta espasmos similares a descargas eléctricas penetrantes. Estos espasmos suelen durar unos minutos, aunque pueden ser constantes.
El nervio trigémino tiene tres ramas principales:
El nervio oftálmico.
El nervio maxilar.
El nervio mandibular.
Una, dos o las tres ramas pueden verse afectadas por esta terrible neuralgia.
Es muy raro que ambos lados se vean afectados al mismo tiempo pero entre el 1 y el 6% de los casos ocurre en ambos lados de la cara.
La neuralgia del trigémino más habitual implica a la rama media (el nervio maxilar) y a la rama inferior (nervio mandibular) del nervio.
Entre las teorías que explican las posibles causas de este síndrome, la principal afirma que se debe a que un vaso sanguíneo, probablemente la arteria cerebelar, está comprimiendo el nervio trigémino en las proximidades de su conexión con el Puente de Varolio.
Esa compresión puede dañar la vaina protectora y causar un funcionamiento hiperactivo del nervio, lo cual puede producir ataques de dolor a la mínima estimulación de cualquier región enervada por él así como entorpecer la capacidad del nervio para inhibir las señales dolorosas tras el final de la estimulación.
El daño puede estar provocado por un aneurisma, por un tumor, un cisto aracnoideo o por la secuela traumatica de , por ejemplo , un accidente de coche o un piercing lingual.
El 2 % de pacientes con neuralgia de trigémino, habitualmente los más jóvenes, presentan síntomas de esclerosis múltiple, que puede dañar tanto al nervio trigémino como otras partes del cerebro relacionadas y cuando no hay causa estructural, se denomina síndrome idiopático.
La neuralgia postherpética, que tiene lugar después de sufrir un herpes, puede provocar síntomas similares si está afectando el nervio trigémino.
La enfermedad del suicida afecta a una de cada 20.000 personas y no se ha encontrado una solución definitiva, aunque los medicamentos como anticonvulsivos, relajantes musculares y antidepresivos alivian los síntomas.
En algunas ocasiones puede deberse a una presión sobre el nervio causada por algún vaso sanguíneo o por un tumor y estos casos , si , se tratan con cirugía.