
Según datos de los últimos estudios , se está produciendo un peligroso retroceso en los aspectos de violencia de género juvenil respecto a su percepción sobre comportamientos violentos dentro de la pareja.
Del informe “La percepción de la violencia de género en la adolescencia y la juventud” se desprende una percepción general de “evolución” en la situación y papel de la mujer en la sociedad, desde el punto de vista de su incorporación a numerosos ámbitos de los que durante mucho tiempo fue excluida.
Sin embargo, según el estudio, todavia existen modelos que pueden derivar en una “involución” de la violencia de género juvenil basada en argumentos del sistema patriarcal.
La violencia de género juvenil: datos de los últimos años
Se ha detectado que estas generaciones más jóvenes son las que, a pesar de recibir una educación en igualdad y paridad en todos los terrenos, siguen reproduciendo estereotipos machistas en sus formas de relacionarse en pareja. De este modo, uno de cada tres jóvenes españoles, de entre 15 y 29 años, considera “inevitable” o “aceptable” la denominada violencia de control como revisar el móvil de la pareja, controlar sus horarios, impedir que vea a amistades, imponer formas de vestir, insistir en mantener relaciones sexuales…
En contraposición, este mismo informe destaca que el 96% de las mujeres y el 92% de los hombres en estas edades consideran “totalmente inaceptable” la violencia de género.
Y llegados a este punto nos preguntaremos, ¿cómo es posible obtener datos tan contradictorios?.
La respuesta es que ni todas las formas de violencia de género conllevan el mismo rechazo, ni todos los comportamientos que constituyen maltrato son identificados como tal.
La lucha contra la violencia de género juvenil es obligacion y responsabilidad de todos.
Medida preventivas
Por tanto, no debemos bajar la guardia, se debe continuar haciendo hincapié en la educación como una medida preventiva a la violencia de género juvenil, ya que a este tipo de violencia se suma la llegada de las nuevas tecnologías haciendo que pase aún más desapercibida y convirtiéndola en uno de los niveles más invisibles y tolerados de la violencia de género entre los jóvenes.
Debemos detener el proceso de involución, terminar con la herencia machista y la influencia de estereotipos discriminatorios, ya que pese al discurso aprendido, la violencia de género juvenil sigue manteniendo roles y convicciones que continúan perpetuando la desigualdad y el machismo a través de este tipo de mecanismos de control y posesión.
Este tipo de situacion demuestra que » NO ES NO»