
Seguramente ha escuchado la frase que dice “el amor está por encima de todo”, pero ¿incluso por encima del dinero?
Estas son algunas reflexiones sobre la relación que existe entre una pareja y la manera en la que se maneja el dinero.
Todos conocemos historias de terror de parejas que terminan o viven verdaderos infiernos por culpa del dinero… situaciones que no se vivian cuando estaban separados, pero empiezan al irse a vivir juntos, : Estas situaciones se suelen dar por los malos hábitos adquiridos en sus etapas de solteria y en sus casas y que luego se repiten en otro escenario , la vida en pareja … momento de compartir espacio y gastos.
Alguno de los problemas mas sencillos pero no por ello importantes son. entre otros… desconocimiento total de lo que gana el otro, de los beneficiarios del seguro de vida de la empresa donde trabajan y si existe algun fondo ahorrado o no, sólo por mencionar algunos.
Vivir en pareja no es fácil. Igualar aspiraciones, gustos, proyectos e intereses individuales es una tarea que se va construyendo cada día. El amor impulsa el proyecto, pero el dinero lo convierte en realidad.
Cada pareja tiene distintas maneras de organizarse.
Existen varios casos muy distintos… esta el caso en los que se van alternando gastos de manera que un mes un miembro de la pareja paga el alquiler y la compra del mes y al siguiente mes le toca al otro ,el caso del fondo comun es aquel que se basa en la creacion de un bote comun de gastos en el que se aporta en partes iguales y de ahí se va pagando lo necesario, pero mantienen individuales sus cuentas y gastan en lo que quieren de acuerdo con lo que ganan.
Un caso distinto puede ser manejar el ingreso familiar como uno y de ahí pagar todo lo necesario.
Todos estos esquemas tienen pros y contras y pueden cambiar radicalmente si se tienen hijos.
Hay parejas que pueden decir con orgullo que nunca han peleado por temas de dinero y que utilizan el sistema de la caja unica…el ingreso es familiar y ninguno de los dos tiene una cuenta personal que el otro no tenga conocimiento.
Para poner en marcha el caso de la caja unica hay que ser muy aplicado a la hora de tener claro lo que son los gastos necesarios y los gastos superfluos…. La hipoteca o alquiler , los gastos de la casa, la compra y los colegios de los niños . Llegados a este punto ya se puede empezar a hablar de gastos no innecesarios pero si necesarios , de vez en cuando…alguna prenda nueva , una cena romantica .
La comunicación es la clave del éxito en este esquema.

He escuchado casos en que les cortan la luz porque el o ella no la pagaron porque “le tocaba hacerlo al otro y por qué lo voy a hacer yo”. ¡Si vive con alguien, comparte el espacio y tiene un proyecto comun lo mínimo es ponerse de acuerdo con el dinero y más si salen afectados como el caso mencionado.
1. Hagan un presupuesto en pareja.
Consideren todos los gastos que tienen en común y los individuales.
Tomen en cuenta las deudas que tienen en pareja , si uno está pagando el crédito hipotecario y las que tenga cada uno.
De nada sirve que uno de los dos esté al orden en sus cuentas y el otro sea un desastre y viva del crédito. A la larga esto afectará la relación.
Revisen las prioridades y establezcan un plan que permita mantener ciertos gastos independientes sin necesidad de dar cuentas al otro…¡de algún lado tienen que salir los regalos sorpresa!.
2. Si uno de los dos no trabaja hay que establecer una pequeña cantidad de “libre disposición” para él o ella.
Esta cantidad no deberá tener restricción en el destino del gasto de tal manera que el dinero no sirva como mecanismo de control del que está aportando al que no.
Muchas parejas que deciden por decisión conjunta que uno de los dos no trabaje puede generar un conflicto porque uno podría sentir tpoder de decisión sobre el otro simplemente porque es el que aporta la mayor parte del dinero a la casa.
No hay que caer en ese error… si se acordó eso, el que está aportando el dinero, debe entender que la pareja está aportando de otra forma con su tiempo y esfuerzo.
3. Determinen la distribución del dinero en casa.
Una de las primeras cosas que se debe hacer es poner muy claro y decidir el sistema de ingresos y gastos que se va a usar… si juntan el dinero, si separan gastos personales y hacen un fondo para gastos compartidos. No den por hecho nada o apliquen el de “es que yo creí que tu ibas a…”.
Alguien tiene que ser el responsable de hacer los pagos para no caer en recargos o cortes de servicios. Este apartado hay que hablarlo de manera muy clara hablandolo las veces que sean necesarias, pero es muy importante que ambos estén de acuerdo con la decisión.
4. En caso de hacer un fondo común, establezcan la manera en la que aportarán.
El caso del fondo comun tambien tiene su intringulis… ¿Será a partes iguales? ¿Proporcional a los ingresos de cada uno?¿Qué cosas se pagarán del fondo común?.
Piensen que cuando decidieron llevar una vida juntos, casados o no, lo hicieron con un cierto plan a futuro. Ese fondo común puede servir para cubrir los gastos del día a día como la renta o mantenimiento, luz, agua, internet, colegios, despensa, solo por mencionar algunos. Ese fondo también puede servir para cumplir algún sueño conjunto. ¿Un viaje? ¿Una casa? ¿La educación universitaria de tus hijos?
5. Protéjanse mutuamente con un seguro
De las últimas cosas que alguien piensa es “voy a comprar un seguro para proteger a mi pareja”.
Pero, ¿ha pensado qué pasaría si el día de mañana sucede algo ? ¿Tendría en el corto y medio plazo la posibilidad de salir adelante en sus gastos y en el día a día?
Si tienen hijos la situación es aún más crítica, porque seguramente entre los dos aportaban con tiempo y dinero para salir adelante, pero ¿tiene claro quien o con qué le pagaría a alguien para que te apoyara en el cuidado de tus hijos?
Los seguros de vida/ahorro parecen un gasto, pero en realidad brindan una enorme tranquilidad al saber que pase lo que pase tu familia podría seguir adelante si tu o tu pareja no está. La mejor noticia es que ahora los seguros pueden tener una doble función de protección y ahorro por lo que podrían tener ese seguro y al mismo tiempo preparándose para tener un retiro juntos sin preocupaciones o teniendo que ser una carga para sus hijos.
6. No tomen decisiones de dinero sin haberlo hablado previamente.
Considero que este es el principal problema de las parejas. Gastar sin avisar al otro, uno gasta mucho más que el otro o bien no tienen ni idea de cuál es la situación financiera del otro.
Independientemente del origen de los recursos, si viven juntos lo mínimo que pueden hacer es comentarlo y ver de qué manera se pueden ayudar.