¿Qué es un arma química?


Todos los Estados Partes en la Convención sobre Armas Químicas (CAQ) se comprometen a hacer realidad un mundo libre de armas químicas.

Ese compromiso con la aplicación de la Convención sobre Armas Químicas está basado en un elemento clave: la definición de arma química.

Con el fin de darle un alcance lo más amplio posible, esa definición abarca las armas químicas completamente desarrolladas, sus componentes cuando están almacenados por separado (por ejemplo, las municiones binarias), las sustancias químicas empleadas para producir armas químicas (precursores) y, conforme al criterio general, los artículos que, estando destinados a usos civiles, se pretenda o puedan emplear como armas químicas o armas de doble empleo.

La definición abarca también las municiones y dispositivos destinados a liberar sustancias químicas tóxicas y equipos directamente relacionados con tales municiones y dispositivos

Las armas químicas en la CAQ

Un arma química suele concebirse como una sustancia química tóxica contenida en un dispositivo que la libera; por ejemplo, una bomba o un proyectil de artillería.

Aunque la idea es técnicamente correcta, una definición basada en ella abarcaría una pequeña parte de lo que la CAQ prohíbe como ‘armas químicas’.

Una de las razones es que los componentes de un arma química ,por ejemplo, una sustancia química tóxica y un sistema que la libere pueden ser almacenados por separado, de modo que ninguno de ellos sea por sí solo un arma química completamente desarrollada.

En el caso de las municiones binarias, es posible almacenar un arma química no letal en una munición para mezclarla después con una segunda sustancia química insertada en la munición poco antes del disparo, de modo que el producto tóxico se difunda al alcanzar el objetivo.

La complejidad de la definición de arma química necesaria para cumplir los objetivos de la Convención se hace evidente cuando se consideran los artículos y tecnologías de doble empleo.

Una sustancia química de doble empleo es aquella que, pudiendo ser empleada con fines pacíficos o comerciales, puede ser empleada como arma química o aplicada a la creación de armas químicas.

Si se desea tener en cuenta la amenaza potencial que entrañan tales sustancias químicas, la definición de arma química en la CAQ deberá ser lo más amplia posible.

Al mismo tiempo, sin embargo, hay que procurar no definir las armas químicas de modo que se obstaculicen los usos legítimos . pacifico , de las sustancias químicas o el desarrollo tecnológico a que tales usos pudieran conducir.

Al evitar la producción o almacenamiento de las armas químicas, la definición de arma quimica no puede conllevar resstriccion alguna al derecho de los Estados Partes a producir y emplear sustancias químicas con fines pacíficos o a adquirir y conservar armas convencionales o sus sistemas de liberación.

Finalmente, la definición adoptó un criterio equilibrado que permite cumplir los objetivos de la Convención sin menoscabo de los derechos de los Estados Parte

Para evitar que se contravenga el propósito del tratado al separar las armas químicas en sus componentes, la Convención define cada componente de un arma química como un arma química, esté o no montada y esté o no almacenada por separado.

Cualquier artículo diseñado especificamente o destinada a ser empleada en relación con la liberación de un agente químico para causar muertes o lesiones es en sí mismo un arma química.

Específicamente, la definición se divide en tres partes: sustancias químicas tóxicas y sus precursores, municiones o dispositivos y equipo ‘directamente en relación’ con municiones y dispositivo

Tipos de armas químicas

En la primera parte de la definición se indica que son armas químicas todas las sustancias químicas tóxicas y sus precursores, excepto cuando se empleen para fines permitidos por la CAQ en cantidades especificadas.

Se define una sustancia química tóxica como ‘toda sustancia química que, por su acción química sobre los procesos vitales, pueda causar la muerte, la incapacidad temporal o lesiones permanentes a seres humanos o animales’.

Los precursores son sustancias químicas que intervienen en las etapas de producción de las sustancias químicas tóxicas.

Exceptuando su aplicación limitada en programas de protección o de investigación médica, o para otros fines permitidos, se prohíbe la producción de ciertas sustancias químicas tóxicas que carecen prácticamente de usos pacíficos legítimos, como el sarín (GB).

Determinar si las sustancias químicas de doble empleo son realmente armas químicas reviste mayor dificultad.

Por ejemplo, ciertas sustancias químicas, como el cloro, el fosgeno o el cianuro de hidrógeno (AC), todas empleadas durante la primera guerra mundial como armas químicas, son también ingredientes fundamentales en productos comerciales.

Para decidirse en uno u otro sentido, se aplica a las sustancias químicas tóxicas de doble empleo lo que se denomina ‘criterio general’.

Según el criterio general, una sustancia química tóxica o precursora puede ser definida como arma química atendiendo al fin a que se quiera destinar.

En concreto, una sustancia química tóxica o precursora estará definida como arma química a menos que haya sido desarrollada, producida, almacenada o empleada para propósitos no prohibidos por la Convención.

De ese modo, la definición abarca a todas las sustancias químicas destinadas a fines de armas químicas con independencia de que figuren o no específicamente en la Convención, en sus anexos o en alguna de las tres Listas de sustancias químicas .

La CAQ no indica expresamente lo que se ha de entender por ‘fines de armas químicas’.

La CAQ Lo que hace es enumerar los fines no prohibidos por la Convención.

Así, las sustancias químicas destinadas a fines distintos de éstos estarán consideradas como armas químicas.

La segunda parte contempla las municiones o dispositivos específicamente diseñados para infligir daños o causar la muerte mediante la liberación de sustancias químicas tóxicas.

En ese grupo se encuentran los morteros, proyectiles de artillería, misiles, bombas, minas o tanques irrigadores.

Para ser incluidos en la definición de arma química, sin embargo, los artículos en cuestión deberán haber sido diseñados y construidos con objeto de liberar alguna de las sustancias químicas tóxicas de la primera parte de la definición.

Por último, se identifica como arma química a todo equipo específicamente diseñado para ser empleado ‘directamente en relación’ con las municiones o dispositivos de la segunda parte de la definición.

Al igual que en la segunda parte, rige en ésta el principio de especificidad.

Así, sólo los equipos específicamente diseñados para ser empleados con municiones y dispositivos o sustancias químicas tóxicas y sus precursores están incluidos en la definición de armas químicas.

Otra definición importante es la de los agentes de represión de disturbios, cuyo empleo como método de guerra está prohibido por la CAQ.

Se define un agente de represión de disturbios como “cualquier sustancia química no enumerada en una Lista que puede producir rápidamente una irritación sensorial o efectos incapacitantes físicos que desaparecen en breve tiempo después de concluida la exposición al agente”.

Con respecto a los herbicidas, en el preámbulo de la CAQ se recoge la prohibición de su empleo como método de guerra pero , sin embargo, los herbicidas no están definidos específicamente en la Convención, y no hay en ella ninguna declaración ni requisito de destrucción específico al respecto.

Tampoco se define ni se usa en la Convención el término ‘agente químico incapacitante’. aunque esta hace referencia a las sustancias químicas tóxicas que puedan causar, entre otros efectos, la ‘incapacidad temporal’.

Con ello no se excluye la aplicación del criterio general a las sustancias químicas consideradas como herbicidas o agentes químicos incapacitantes en la medida en que respondan a la definición de sustancias químicas tóxicas.

En otras palabras, si la finalidad a que se destina una sustancia química tóxica está prohibida por la CAQ, se considera que esa sustancia es un arma química.

Cabe mencionar también las toxinas, es decir, las sustancias químicas tóxicas producidos por organismos vivos.

Aunque están consideradas también como armas biológicas, las toxinas están igualmente incluidas en el alcance de la CAQ.

El desarrollo, producción y almacenamiento de cualquier toxina con fines belicos está prohibido por la Convención sobre las Armas Biológicas (CAB).

Las Partes que firmaron ese tratado que poseen armas toxínicas convinieron en su destrucción.

Sin embargo, en la medida en que las toxinas son sustancias químicas y pueden tener aplicaciones como armas químicas, están automáticamente incluidas en el alcance de las definiciones anteriores respecto de las armas químicas y las sustancias químicas tóxicas. y , de hecho, dos toxinas específicas, el ricino y la saxitoxina, están enumeradas en la Lista 1.

Ello se debe a que gran número de toxinas pueden ser sintetizadas en laboratorio sin necesidad de los organismos que las producen en la naturaleza.

Ademas hay que tener n cuenta que cierto número de toxinas son también sustancias químicas de doble empleo sintéticas y, por lo tanto, la CAQ las permite al menos en las cantidades necesarias para actividades legítimas.

Subsisten varias cuestiones por resolver con respecto a la definición de armas químicas.

Una de estas cuestiones está relacionada con la clasificación de las antiguas y primeras armas químicas.

Las antiguas armas químicas se dividen en dos categorías:

  •  armas químicas producidas antes de 1925, y
  • armas químicas producidas entre 1925 y 1946 ‘que se han deteriorado en tal medida que no pueden ya emplearse como armas químicas’.

Las antiguas armas químicas de la categoría 1 podrán ser ‘destruidas o eliminadas’ como desechos tóxicos de conformidad con la legislación nacional del Estado correspondiente, una vez que la Secretaría de la OPAQ haya confirmado que fueron producidas antes de 1925. mientras que las armas incluidas en la segunda categoría deberán ser destruidas en las mismas condiciones que las demás armas químicas, aunque tanto los plazos como el orden de destrucción podrán variar si así lo aprueba el Consejo Ejecutivo.

Sin embargo, están por decidir unas directrices que determinen si las armas químicas de esa categoría se han deteriorado lo suficiente para ser inutilizables.

Por consiguiente, la clasificación de tales armas sigue siendo problemática.

Tipos de agentes químicos

El componente tóxico de un arma química se denomina ‘agente químico’ y basándose en su modo de actuación , su vía de penetración y sus efectos sobre el cuerpo humano, los agentes químicos se dividen habitualmente en varias categorías:

Agentes asfixiantes… Los agentes asfixiantes causan lesiones principalmente en el tracto respiratorio.. irritan la nariz, la garganta y, especialmente, los pulmones.

Sus víctimas los inhalan y los alveolos segregan un flujo constante de fluido hacia los pulmones, anegándolos.

Son agentes asfixiantes, por ejemplo, el cloro (Cl), el fosgeno (CG), el difosgeno (DP) y la cloropricrina (PS).

Los agentes asfixiantes fueron algunos de los primeros en ser producidos en grandes cantidades y durante la segunda guerra mundial fueron usados por los dos bandos .

Dado que tienden a descender y llenar las depresiones del terreno, son apropiadas para la guerra de trincheras.

Sus resultados en el campo de batalla dieron lugar a otros programas de investigación y desarrollo encaminados a crear armas químicas más tóxicas y efectivas.

Agentes vesicantes… Los agentes vesicantes son algunos de los agentes de las armas químicas más habituales.

Esas sustancias oleosas actúan por inhalación y contacto con la piel y afectan a los ojos, las vías respiratorias y la piel, primero como irritantes y después como veneno celular.

Como su nombre sugiere, los agentes vesicantes ocasionan ampollas de gran tamaño, frecuentemente mortales, semejantes a quemaduras graves.

Algunos de ellos son, por ejemplo, la mostaza de azufre (H, HD), la mostaza de nitrógeno (HN), la lewisita (L) y la oxima de fosgeno (CX).

Los agentes mostaza y la lewisita son los más conocidos.

GAS MOSTAZA en Alepo

Los agentes vesicantes fueron probados por primera vez en el campo de batalla en Alemania, en 1917, y han sido empleados en varios conflictos como en la guerra de Irán contra Iraq (1980–88).

Son dispersados básicamente en forma líquida o de vapor (aerosol) y pueden persistir durante días.

Como el fosgeno, los agentes mostaza tienen efecto retardado.

Las víctimas mortales suelen ser un porcentaje pequeño de las bajas que ocasionan.

La exposición a agentes vesicantes suele causar ceguera y lesiones permanentes del sistema respiratorio.

Agentes hemotóxicos… El término ‘agente hemotóxico’, como los otros grupos de agentes, refleja sus efectos sobre sus víctimas.

Los agentes hemotóxicos se difunden en la sangre, y suelen penetrar en el organismo por inhalación e Inhiben la capacidad de los hematocitos para utilizar y transferir oxígeno.

Los agentes hemotóxicos son sustancias que ocasionan la asfixia del organismo.

Son agentes vesicantes el cianuro de hidrógeno (AC), el cloruro de cianógeno (CK) y la arsina (SA).

Agentes neurotoxicos… Los agentes neurotóxicos operan bloqueando los impulsos entre las neuronas o en las sinapsis y actúan principalmente por absorción a través de la piel y los pulmones.

Los agentes neurotóxicos se dividen en dos grandes grupos:

Agentes de serie G

Agentes de serie V

Los agentes neurotóxicos son el resultado de la búsqueda de agentes químicos mejorados durante el período de entreguerras.

A finales de los 30, los químicos alemanes sintetizaron agentes neurotóxicos:

el tabún (GA) y el sarín (GB), que fueron los primeros de la serie G. mientras que el somán (GD) y la ciclosa-rina (GF) aparecieron poco después.

En los años 50, químicos británicos desarrollaron agentes de la serie V, que son , por lo general , más letales.

El agente quimico de este tipo más conocido es el denominado VX.

Algunos agentes G, particularmente el tabún y el sarín, persisten en el medio ambiente durante un breve período solamente mientras que otros como el somán o la ciclosarina, persisten durante más tiempo y son más dañinos para la piel.

ataques con gas SARIN en Siria

Los agentes V son mucho más potentes , apenas son necesarios unos miligramos para causar la muerte , y persisten durante largos períodos en el campo de batalla.

Agentes de represión de disturbios…Los agentes de represión de disturbios, como los gases lacrimógenos, fueron objeto de largos debates durante las negociaciones de la CAQ ya que se debatía si debían ser incluidos en el tratado, así como las restricciones que se impondrían a su empleo.

Finalmente se llegó a un acuerdo intermedio, en virtud del cual los Estados Partes deberán declarar a la OPAQ los agentes de ese tipo que posean para el cumplimiento de la ley.

Aunque se permite su empleo con fines de control policial está prohibido como método de guerra.

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Policias usando gases lacrimogenos