La depresión, el dolor que se vuelve sombra

Lejos de estar todo el día en la cama llorando, las personas con depresión pueden llevar una vida normal, pero no encuentran placer en las cosas que hacen y todo les agobia
Depresión y oscuridad
La depresión es un dolor que se vuelve la sombra de quien la padece y que se convierte en una enorme bufanda que aprieta y ahoga a quien se ve atrapado por ella, cegando la vida y precipitando una gran oscuridad que cubre con su manto de dolor a la persona que la sufre .
Tristeza, irritabilidad, apatía, pérdida del interés por el entorno, incapacidad para experimentar placer por algo, inapetencia por la comida, sentimientos de culpa, dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones, pensamientos recurrentes de muerte o ideas de planes o intentos suicidas…
Esto sucede durante mucho tiempo, cada día y casi en cada momento es lo que siente una persona con depresión… Un dolor que se vuelve inmenso y que oscurece cada pequeño brillo que surge en la vida de quien la padece.
Tener depresión no es sinónimo de estar en una cama llorando
Tendemos a pensar que las personas que padecen depresión están todo el día en la cama llorando.
Sin embargo, la tristeza frecuente e intensa es solo una pequeña parte de cómo se manifiesta la depresión y , de hecho, puede que aquellos con depresión no muestren tristeza, sino que se comporten de manera autoritaria, con excesiva irritabilidad, insensibilidad, agresividad, etc. La
La depresion puede manifestarse con exceso de autoridad , irritabilidad , insensibilidad y agresividad.

De todas formas, según los manuales diagnósticos como el DSM-5 o la CIE-10, la presencia de un episodio de depresión mayor debe cumplir muchos más criterios que la presencia de tristeza o irritabilidad.
Esto quiere decir que, si bien uno de estos dos síntomas es necesario, no es suficiente.
Ninguno de nosotros está libre de esta terrible enfermedad
A todos nos puede pasar.
Un día comienzas a darte cuenta de que te cuesta levantarte de la cama, de que tu vida no tiene el sentido que antes tenía, de que no hay nada que te anime o que te entusiasme y de que tienes en tu interior una gran angustia.
Entonces, de alguna manera, comienzas a sentirte vencido por las circunstancias que te rodean, todo te agobia y te produce un gran agotamiento, debes forzarte para sentir algo más allá de ese dolor interior que se ha vuelto tu sombra.
Hay días en los que te levantas peor y otros en los que lo haces mejor, la inestabilidad emocional tiene tu nombre y no te comprendes, solo sientes una profunda desgana, un tremenda inquietud, que te precipita a la oscuridad más profunda.
No aciertas a saber qué está pasando, no conoces el bienestar, te sientes vacío y no puedes evitar no sentirte bien cuando sales de casa, cuando alguien se dirge a ti o cuando tienes que enfrentarte a un nuevo proyecto.
Todo este dolor puede superarse.
Necesitamos un profesional que nos ayude a comprender, que dé coherencia a nuestra situación y que nos apoye para superarlo porque una herida tan profunda necesita de apoyo psicológico para ser tratada porque debemos curar nuestros pensamientos.
Cuando la ansiedad y la depresión se hermanan

Debemos saber que muchas veces la depresión se mezcla con la ansiedad, dando origen a un cuadro mixto ansioso-depresivo que puede resultar aún más confuso y doloroso para los afectados.
La ansiedad se caracteriza en sí misma por el miedo, el pánico, el nerviosismo, la evitación, la inestabilidad, la sobreactivación, la tensión muscular, la y la percepción de amenaza y peligro.
La ansiedad y la depresion tienen en común la irritabilidad, la preocupación, la baja concentración, el insomnio, la fatiga, la agitación psicomotora, el llanto, los sentimientos de inferioridad, la culpa y la baja autoestima.
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