Un ejemplo mas , y son muchos , de dictaduras o gobiernos extremistas que han acabado con la libertad de expresion en todos los aspectos con una fuerte censura.
La libertad artística estubo perseguida en Gambia por el régimen de Yahya Jammeh durante décadas .
Esta censura fue la culpable de que muchos músicos huyeran ante la amenaza de la censura y la represion por las letras de sus canciones.
Ahora y despues de muchos años . los vientos de cambio han reavivado el panorama musical.
Durante la presidencia de Jammeh (1996-2017), un gran numero de críticos con el como músicos, periodistas, abogados, líderes religiosos y disidentes desaparecieron o fueron torturados y asesinados.
Nadie se atrevía a alzar la voz contra el Gobierno, acusado de numerosas violaciones de derechos humanos, y quienes lo hacían sabían que se atendrían a las consecuencias.
Desde la salida del poder de Jammeh, en diciembre de 2016, tras la elección democrática del actual presidente, Adama Barrow, la libertad de expresión está volviendo a Gambia poco a poco y , con ella, la música.

«Stylzz», es uno de los productores más reconocidos del pequeño país de África Occidental y muchas de las canciones más exitosas de Gambia llevan su firma.
«Trabajar como productor musical durante el antiguo régimen era muy peligroso. Me aseguraba de censurar la letra de los músicos antes de llevarla al estudio. Algunas veces les pedía que omitieran alguna parte, pero solo lo hacía para proteger mi vida», comenta en publico.
Esta autocensura impuesta, explica este productor de 30 años, hizo que gran parte de la obra musical del país se limitase a canciones favorables al régimen o que hablasen de asuntos mundanos.
Desde que Jammeh abandonó el país tras su derrota electoral y huyó a Guinea Ecuatorial el clima ha mejorado y ya se han grabado algunas canciones políticas y con letras críticas con el actual Gobierno, asegura Janko.
«Nadie -explica- pensaba hacer canciones así durante la era de Jammeh. Algunos tuvieron que huir del país».
«Stylzz» trabaja ahora en un disco recopilatorio con canciones de grandes cantantes gambianos sobre la transicion democrática, que comenzó hace algo más de un año y medio.

Para otro gran artista del país, el músico de reggae-dancehall Royal Messenjah, el régimen del exdictador fue una gran traba para los músicos.
«Como cantantes de reggae-dancehall, nuestra misión es dirigirnos a la gente y levantarnos contra las enfermedades e injusticias de la sociedad. Eso era imposible entonces»,
Messenjah recuerda a algunos compañeros a los que «molestaron» por sus letras y cree que los músicos tienen por delante, en esta nueva era democrática, un gran reto.
Royal Messenjah acaba de sacar un pegadizo tema que se llama «Better Days» («Mejores días»), en el que habla sobre asuntos actuales que afectan a su país y que no podría haber publicado hace dos años.
En la plataforma YouTube, donde pude verse el vídeo de «Better Days», el artista asegura haber puesto en esa melodía sus «emociones más profundas » para narrar una historia de Gambia arrastrada a «las profundidades de la corrupción y la injusticia de derechos humanos».
Por su parte, el director de Artes Interpretativas del Centro Nacional de Arte y Cultura, Sheikh Omar Jallow, sostiene que la nueva Administración ha creado las vías para acabar con la censura en la industria artística.
«Los músicos estaban muy limitados entonces, no podían decir ciertas cosas en contra del Gobierno. Como resultado, dejaron de crearse problemas y se limitaron a crear canciones para el presidente», recuerda Jallow.
«Hemos visto escenarios -continúa- en los que algunos músicos han tocado canciones críticas y de los que han tenido que salir corriendo y acabar fuera del país. Eso ha cambiado».
Este nuevo espacio de libertad, coinciden los artistas, brinda nuevas oportunidades a un país con muchas ganas de volver a crear una música diversa que refleje todas las perspectivas de su gente.
Aunque esta entrada pueda parecer banal no hace otra cosa que ser el diario de la situacion cotidiana que se vive en muchos paises gobernados por Dictaduras de cualquier signo