
según advierten algunos expertos el número de espermatozoides de nuestro semen está disminuyendo de manera casi alarmante… . Esto ha levantado una alarma en todo el mundo.
¿ está nuestro semen en peligro ? La capacidad reproductiva se encuentra en el punto de mira.
Se culpa a muchos factores pero , ¿ Hay razones reales para ser tan dramáticos ?
El semen ya no es lo que era
Qué factores afectan a la producción de espermatozoides
Desde hace tres décadas, nuestro esperma ha bajado significativamente su calidad.
Así lo muestra el metaanálisis presentado por la Hebrew University-Hadassah, el pasado julio de 2017.
No es el primer estudio en advertir de ese cambio , pero sí en presentar un estudio tan extenso.
Un metaanálisis recoge cientos de estudios y los analiza en busca de un resultado.
En esta ocasión, los investigadores trataron de confirmar los indicios de que nuestras gónadas no están funcionando bien.
Según los estudios, 185 realizados entre 1973 y 2011, la calidad del semen ha descendido.
La calidad del semen se mide gracias a varios factores:
- la motilidad espermática o cuánto se mueven los espermatozoides.
- La morfologia o como son
- el recuento o cuántos hay por mililitro.
Según los estudios la calidad del semen general es buena pero es el numero de espermatocitos el que ha descendido.

De los 99 millones de espermatozoides por mililitro encontrados en los años setenta hasta los 47 millones hallados en el siglo XXI hay un buen trecho y , lo que es peor , la tendencia es a la baja, lo que podría indicar un número cada vez menor a medida que pase el tiempo.
la cifra no es preocupante, por el momento, porque 50 millones de espermatozoides por mililitro esta muy por encima de lo que se considera «bajo recuento espermático».
Pero si alcanzaramos los 15 millones de espermatozoides por mililitro podríamos enfrentarnos a un serio problema de fertilidad.
La pregunta que nos acecha ahora es, ¿qué está pasando?
Plasticos,alimentacion y porno .

Hemos comprobado que estamos perdiendo calidad reproductiva masculina.
¿Pero, por qué?
No lo sabemos.
Por el momento, esto es un auténtico misterio.
No existe ni una sola prueba segura que apunte a un culpable… tal vez porque no lo hay.
Las especulaciones ya están en el aire.
Hay quien cree que el culpable es el exceso de plástico.
El plástico, explican algunos investigadores, puede hacer que llegue a nuestra dieta un número significativo de ftalatos.
Estas sustancias se emplean para darle flexibilidad a los plásticos.
Cuando se calientan, estos pueden pasar a la comida provocando varios problemas de salud, entre los que se encuentra el descenso de la calidad espermática.
Otro posible problema está en la dieta: sabemos que, en parte, somos lo que comemos.

Actualmente parece más difícil comer de manera saludable que hace 20 años, por ejemplo.
Esto podría estar relacionado con todo tipo de problemas de salud: obesidad, problemas metabólicos, enfermedades, cáncer… La consecuencia final afecta a nuestra capacidad reproductiva.
Esto se debe a que el cuerpo necesita de todos los recursos disponibles para poder reproducirnos.
Si algo no está bien , estamos sufriendo enfermedades, estrés o cualquier otro problema fisiológico nuestra capacidad reproductiva puede verse afectada.
¿ Qué hay del porno?
Hay personas y comunidades que defienden que el porno y la masturbación están haciendo mucho daño a la fertilidad masculina.
Según estas hipótesis, la cual no está recogida «oficialmente» en ningún sitio, la masturbación, con ayuda del exceso de porno, hacen descender los niveles de espermatozoides presentes en el semen.
Esto, por supuesto, no es cierto.
Los estudios indican que no importa las veces que nos masturbemos: esto no provoca infertilidad.
Calidad del semen y salud

Existe otro problema importante asociado a este tema: la calidad del semen.
¿No será, en realidad, un aviso de algo más global?
Es decir, ¿no será que nuestra salud está en unos niveles peores que los de antes antes? Si nuestras gónadas están mal, esto podría ser la manifestación de un problema endocrino más complejo que empieza a dar la cara ahora.
Por ejemplo, la exposición a estrógenos exógenos (hormonas femeninas que vienen de fuera, mediante la alimentación o la contaminación) podría ser el causante de varios problemas graves de salud.
Entre estos problemas podriamos encontrar problemas de infertilidad, según apuntan varios investigadores, y en el desarrollo fisiológico y metabólico.
Estos estrógenos y precursores provendrían de la alimentación (carnes tratadas con hormonas, exceso de consumo de fitoprecursores como la soja, etc.).
Un efecto similar podrían tener algunos pesticidas, imitadores de los estrógenos en nuestro cuerpo porque Provocan todo tipo de interacciones metabólicas peligrosas para la salud.
También existe cierto temor a que algunas sustancias médicas, provenientes de la depuración del agua ineficiente, alcancen nuestros grifos.
Esto ocurre, según explican los estudios, porque las depuradoras actuales no pueden filtrar todos los productos químicos médicos procedentes de las aguas de desecho.
Por el momento, a pesar de que el número de estudios que trata de esclarecer este panorama es cada vez mayor, no existe un consenso claro.
No sabemos qué efectos pueden tener todos estos fármacos, presentes de forma silenciosa, en nuestra dieta.
¿Vamos camino de la extinción?
Mirando el panorama global, parece que la especie humana jamás ha sido tan prolífica pero los datos de crecimiento de la población mundial indican que desde los 70 ha ido en descenso.
En contraposición a esto, los datos indican que desde 2002 no hay una variación muy importante en el número de parejas clasificadas como no fértiles.
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