El síndrome de Damocles…


Se suelen utilizar figuras de la historia o mitología para poner nombre y explicar diferentes vivencias psicológicas.

Una de esta figuras es la de Damocles, de quien se utiliza su historia para explicar cómo una persona que ha superado una enfermedad muy peligrosa y dura puede ser presa del miedo a que reaparezca.

hablamos de síndrome de Damocles cuando existe miedo desmesurado a la recaída de una enfermedad.

Este síndrome se observa sobre todo en pacientes con cáncer .

En estos casos, tener un cierto miedo a la recaída es normal e incluso es un miedo fundamentado.

Sin embargo, cuando esta incertidumbre o este miedo a que la enfermedad reaparezca se hace intenso y afecta la vida diaria de las personas, nos referimos entonces al de síndrome de Damocles… estamos en una situación en la que la preocupación y el miedo se han vuelto patológicos. 

Al miedo y a la incertidumbre patológica de que una enfermedad vuelta a atacar se le llama síndrome de Damocles porque, según a la historia de Damocles, este fue cortesano en la corte Dionisio II e intercambiada su lugar en la mesa con Dionisio para disfrutar de los beneficios de estar en su sitio.

Una noche, durante un banquete, Damocles miró hacia arriba y se dio cuenta de que encima de él había una espada colgando de un hilo muy delgado. Al ser consciente de esta realidad, Damocles es incapaz de seguir disfrutando del banquete y solo piensa en que en cualquier momento la espada caerá sobre él.

Damocles con su espada

El sindrome de damocles se suele presentar en pacientes oncológicos, que han superado la enfermedad porque desarrollan miedos irracionales a la recaída.

Estos miedos aumentan cuando se acercan los momentos de exámenes rutinarios, porque la persona siente que el fantasma de la enfermedad puede volver a hacerse realidad, y así, todo lo que han ganado en lo que respecta a recuperar la normalidad se puede desvanecer.

¿Por qué aparece el síndrome de Damocles?

El síndrome de Damocles aparece como resultado de una experiencia vital que conecta al individuo con un miedo muy intenso, la baja tolerancia a la incertidumbre que tenemos todos los seres humanos y la situación de no-control que se tiene frente a la recaída en una enfermedad como el cáncer.

Todos estos aspectos hacen que sobrevivir a una enfermedad importante pueda ocasionar este síndrome que , ademas , puede acompañar al paciente durante el resto de su vida.

Lo peor, es que a pesar de que las revisiones médicas sean positivas, el miedo no desaparece de manera simple porque el enfermo de cancer puede pensar que estas revisiones no son efectivas y que por eso no detectan la recaída.

A pesar de que la tasa de supervivencia en cáncer infantil ha pasado del 60% al 80%  el diagnóstico de cáncer sigue conectando a las personas con los miedos más primitivos ya

que, más allá de temer la muerte, se le teme al dolor y a la pérdida de la vida “normal”.

Cualquier señal que pueda presagiar que haya que volver a la casilla de salida es vivida como algo sumamente impactante y amenazante.

Cómo actuar frente al síndrome de Damocles

En primer lugar, es importante seguir las indicaciones médicas que ha dado el especialista que lleva el caso.

Por contra, no es raro que, aunque sea con su mejor intención las personas que nos rodean terminen haciendo más grande nuestro miedo con su opinión o relato.

En segundo lugar esta demostrado que hay que vivir las emociones, comunicarlas y aceptarlas y , de hecho, en personas que han sobrevivido a situaciones que les marcan un antes y un después en su vida puede ser muy útil acudir a grupos de terapia o ayuda… estos grupos, enseñan a gestionar o a adaptarse a las emociones.

En este sentido, el trabajo con la familia del ex-paciente de cáncer es fundamental.

Tal y como se publicó en la revista Journal of Cancer Education (Curda, 2010), el trabajo con la familia del enfermo es un aspecto clave para superar el síndrome de Damocles porque la familia es un contexto que puede incrementar o apaciguar el miedo a la recaída.

Mujer preocupada

La persona puede entrenar habilidades que le ayuden a vivir en el presente y a manejar las preocupaciones anticipatorias.

Siendo realistas, el miedo a la recaída se sustenta en los datos: existen muchos casos de recaída.

El problema es cuando esta probabilidad se infla o la anticipación empieza a limitar la vida cotidiana de la persona de una manera seria.

Finalmente, al igual que con otros síndromes o vivencias psicológicas, es más fácil dejar el síndrome de Damocles atrás con ayuda cualificada.

En este sentidolos grupos de terapia como la atención psicológica especializada son una herramienta fundamental para gestionar el miedo ante una posible recaída.

Barreras del miedo al cáncer de mama