No existen “fundamentos” científicos que avalen las dietas anticáncer y se trata de una “práctica muy habitual” que hay que erradicar.
Esa ha sido la denuncia de oncólogos , radioterapias y nutricionistas en el II Congreso Nacional de Nutrición en Oncología.
Cada vez es más común encontrar personas que recurren a dietas alternativas como pueden ser cetogénicas, alcalinas, bajas en grasas, etc.
Tras un diagnóstico de cáncer el 50 por ciento de los pacientes hace cambios dietéticos sin supervisión de sus médicos y sin “evidencia científica consolidada”

Desmitificar las dietas
Según explica el vicepresidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica hay que desmitificarlas porque, como sabemos, no es solo que no haya dietas anticáncer, es que pueden ocasionar muchos problemas.
No solo hay que tener en cuenta a los curanderos que «invitan» a abandonar los tratamientos reales, sino que algunas de estas dietas son tan extremas que muchos pacientes pueden ver agravada su situación a causa de la falta de nutrientes.
Es más, muchas dietas incluyen suplementos naturales y plantas tradicionales que pueden interactuar y hasta neutralizar la medicación.
Aprovechándose de la importancia de la alimentación en la prevención, el consumo de las dietas alternativas lleva años creciendo en todo el mundo con la complicidad de medios, editoriales e instituciones públicas y eso se está notando en las consultas.
Con esta denuncia pública los oncólogos y nutricionistas se han comprometido a luchar elaborarando una guía de práctica clínica que ofrezca una fuente fiable y útil que permita luchar contra este fenómeno que utiliza el miedo a la enfermedad para hacer negocio.
Teniendo en cuenta las cifras de las que hablamos, parece una iniciativa necesaria.