España tiene 1.300 áreas con riesgo extremo de inundación, 43 de ellas en Mallorca


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En el Levante y el mar de Alborán «son muchas» las zonas inundables y la circunstancias que se han dado en Mallorca se pueden repetir porque el fenómeno meteorológico de la gota fría está circunscrito al arco mediterráneo, a los suelos desnudos y a la ocupación pública marítima terrestre .

En el Levante, sureste y mar de Alborán «son muchísimas las zonas inundables», pero es un dato difícil de cuantificar por lo que lo sucedido en Mallorca se puede volver a repetir en cualquier zona.

A pesar de que la página web del Ministerio de Transición Ecológica recoge el Mapa de peligrosidad y riesgo de inundación de las distintas demarcaciones hidrográficas no se puede predecir ni dónde ni cuándo se puede producir una inundación

El fenómeno de la gota fría está vinculado a todo el arco mediterráneo porque es una cuenca donde se produce una gran evaporación de agua con temperaturas altas en el verano. l

la gota fría es el resultado de un frente de aire polar frío (corriente en chorro) que avanza lentamente sobre Europa Occidental a gran altura , normalmente 5-9 km , y que al chocar con el aire más cálido y húmedo del Mar Mediterráneo, genera fuertes tormentas.

Los mapas del Ministerio están basados en las pendientes de las costas y los agentes que afectan al nivel del mar con tormentas u oleaje, sumado a la alta ocupación poblacional de espacios públicos .

Esta situación se da también en otras cuencas Atlánticas, del Cantábrico o del Golfo de Cádiz, pero no se puede hablar de cuantificación.

El riesgo de inundaciones se ve aumentado por la ocupación de cauces de ríos o zonas inundables.

Todos los técnicos declaran que la sociedad debe «tener la cultura de que el agua va siempre por sus cauces naturales y éstos deben tener la capacidad de expandirse de forma lateral para evitar la concentración de grandes flujos».

Las riadas e inundaciones de mallorca se han producido porque , al parecer, el agua se ha concentrado en los puntos en los que la topografía hace que se concentre y esas zonas están ocupadas en mayor o menor grado .

Es muy difícil predecir al cien por cien este tipo de sucesos con los modelos climático y meteorológicos que se manejan actualmente y ha llegado el momento de que la sociedad y las administraciones publicas , en general , se mentalicen de que la legislación sobre la edificación debe tener en cuenta el riesgo de riadas e inundaciones porque los efectos o consecuencias las sufren quienes viven en la zona afectada .

Esto no es algo nuevo y , desgraciadamente , se va a volver a repetir pero es muy difícil de predecir porque los efectos del cambio climático incrementan ese riesgo.

Hay que tener en cuenta que la escasa o nula capacidad del suelo para absorber el agua aumenta la probabilidad de riadas e inundaciones.