Trasplante de hígado


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El trasplante de hígado o trasplante hepático es la sustitucion de un hígado enfermo por un hígado sano

La técnica más usada normalmente es el trasplante ortotópico en el cual el hígado del paciente enfermo es reemplazado por el hígado del donante en la posición anatómica original.

El trasplante de hígado se reserva para situaciones puntuales, en donde los pacientes no tienen otra solución y existe un riesgo vital para la persona.

El caso más común es la hepatitis fulminante, en donde el hígado sufre una degeneración rápida e irreversible.

para que el transplante de higado tenga mayores posibilidades de exito es necesario que la edad del donante y receptor sea la mas cercana posible.

El trasplante de hígado es potencialmente aplicable a cualquier patología hepática , aguda o crónica , en donde exista una perdida potencial de las funciones vitales del hígado que puedan comprometer la vida del paciente , siempre y cuando no existan otras condiciones que puedan resultar perjudiciales para el trasplante.

dolencias como Un Cáncer extrahepático metastásico, consumo de drogas , alcohol e infecciones sépticas graves son consideradas como contraindicaciones absolutas.

Actualmente está en debate si la infección por VIH, anteriormente considerada como una contraindicación absoluta, es o no una contraindicación.

Dentro de las contraindicaciones relativas, destaca la edad avanzada . 65 años aproximadamente , enfermedades cardíacas , pulmonares u otras enfermedades crónicas y de mal pronóstico.

El donante del órgano necesita no padecer ninguna enfermedad relacionada con el órgano que va a donar.

La mayoría de los trasplantados son pacientes con enfermedades crónicas e irreversibles del hígado , secundario a infección, toxinas o enfermedades autoinmunes o pacientes con un nivel considerado de cirrosis , término anatopatológico que hace referencia a características histológicas del tejido hepático necrosado e inflamado .

Otra causa son aquellas enfermedades hepáticas de origen desconocido.

En algunos países se utilizan los criterios de Milán, que consisten en una serie de condiciones que debe cumplir el paciente para ser puesto en la lista de pacientes para trasplantes.

Un hígado sano se obtiene , por lo general , de un donante que haya muerto recientemente, pero que no haya sufrido lesión hepática.

El hígado sano se transporta en una solución salina refrigerada, que lo conserva hasta 8 horas , con lo cual hay tiempo para realizar las pruebas necesarias para determinar la compatibilidad entre el donante y el receptor.

El hígado enfermo se extirpa a través de una incisión quirúrgica hecha en la parte superior del abdomen.

El hígado donado se coloca en su lugar y se conecta a los vasos sanguíneos y a las vías biliares del paciente.

Esta operación puede durar hasta 12 horas y requiere que el paciente reciba una gran cantidad de sangre a través de una transfusión.

En algunos casos, un donante vivo puede donar una parte de su hígado para un trasplante a un miembro de la familia o a un amigo.

Esto ofrece algo de riesgo para el donante debido a la naturaleza de la operación pero , sin embargo , el hígado se puede regenerar por sí mismo hasta cierto punto.

Ambas personas terminarán con sus hígados funcionando correctamente si el transplante es satisfactorio.

Resultados

Una vez trasplantado el hígado, el paciente debera cuidar los aspectos que puedan dañar el hígado, medicándose y asistiendo a revisiones de por vida.