La meningitis y su tratamiento


260px-Haemophilus_influenzae_meningitis_5003_lores

La meningitis es una inflamación de las meninges.

La causa más común de la meningitis es una infección por virus , bacterias , hongos o parásitos .

Existen causas menos frecuentes, como el cáncer y las enfermedades autoinmunes que también pueden provocar una meningitis.

Dependiendo del agente patógeno la meningitis puede ser aguda, crónica o recurrente (recidivante). La meningitis bacteriana se diferencia claramente de la meningoencefalitis causada por virus.

En la meningitis bacteriana, el agente patógeno puede provocar la infección por varias vías:

El agente patogeno puede extenderse desde un foco infeccioso a distancia, llegando a través de la sangre, o por comunicación directa por la extensión desde un foco infeccioso en el área de la nasofaringe.

Como resultado, la infección puede extenderse y ser causa de infecciones en otros órganos, afectar también a la sustancia blanca y gris del cerebro y de la médula espinal.

La meningitis se caracteriza, por lo general, por los siguientes síntomas:

Existen determinados tipos de bacterias que son las causantes más comunes de una meningitis:

Los meningococos (Neisseria meningitidis). La meningitis afecta, sobre todo, a niños y adolescentes menores de 20 años.

Otros agentes patógenos importantes de la meningitis bacteriana son;

los neumococos (Streptococcus pneumoniae) y el tipo de bacteria Haemophilus influenzae.

Las meningitis causadas por Haemophilus influenzae han remitido de manera considerable en muchos países con la introducción de programas de vacunación específicos.

La meningitis es una enfermedad grave que requiere atención médica inmediata porque el tratamiento debe iniciarse cuanto antes.

Con el tratamiento efectivo los pronósticos de curación son buenos en la mayoría de los pacientes pero hasta un 20% de los casos puede presentar complicaciones que conducen a daños como cicatrices, que pueden convertirse en foco epileptógenos, parálisis o sordera.

La vacuna contra los meningococos, los neumococos y el Haemophilus influenzae ofrece una cierta protección frente a la meningitis bacteriana.