la disfuncion erectil


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La disfunción eréctil se define como la incapacidad de un hombre para conseguir o mantener una erección suficiente que permita lograr una relación sexual satisfactoria.

Se considera que un hombre padece disfunción eréctil cuando pasan al menos seis meses sin erecciones o siendo incapaz de mantenerlas.

La disfunción eréctil afecta al 50% de los hombres de más de 40 años al menos de forma temporal o esporádica por algunas circunstancias como abuso de alcohol, cansancio, estrés, problemas afectivos…

Las probabilidades de padecer disfunción eréctil van aumentando con la edad.

Se estima que a los 60 años, un 17% de los hombres es incapaz de tener o de mantener una erección. A los 70 años, la mitad de los hombres tienen disfunción eréctil.

Aunque esta patología está asociada al envejecimiento, también los hombres menores de 40 años pueden verse afectados por ella.

Ondas de choque. Los pacientes que no responden al tratamiento oral para la disfunción eréctil vascular también tienen la opción de ser tratados con ondas de choque de baja energía. Estas ondas aplicadas sobre el tejido eréctil mejoraran la circulación sanguínea y estimulan la neovascularización.

Se considera que un hombre padece disfunción eréctil cuando no es capaz de lograr una erección o de mantenerla durante un periodo de seis meses. Un diagnóstico y tratamiento precoz son indispensables para solucionar esta incapacidad que en la mayoría de los casos es tratable.

El urólogo es el que debe determinar las causas del problema e informar al paciente de las opciones de tratamiento más adecuadas para cada caso, pero ¿cuáles son las posibles soluciones?

Fármacos orales. Los medicamentos más usados para tratar la impotencia son aquellos que contienen los principios activos sildenafilo, tadalafilo y vardenafilo. Su acción es conseguir que haya un mejor flujo sanguíneo hacia el pene. La toma de estos fármacos debe realizarse antes de la relación sexual y solo debe tomarse un comprimido cada 24 horas.

Inyecciones intracavernosas. Cuando los fármacos son ineficaces, se puede recurrir a una inyección intracavernosa. El propio paciente se inyecta en el pene una sustancia vasodilatadora. Pocos minutos tras la inyección se logra la erección, que dura alrededor de una hora. Si se aplica correctamente, los efectos secundarios son mínimos y es indoloro.

Supositorios. Los supositorios con alprostadil se introducen en la uretra gracias a un aplicador de plástico en forma de barra (de 1,4 mm de grosor y 3 cm de largo). Este fármaco actua relajando los músculos del pene y aumentando el flujo sanguíneo provocando al momento una erección que dura entre 70 y 80 minutos.

Buenos hábitos diarios. No fumar, moderar el consumo de alcohol y evitar los alimentos con alto contenido en colesterol, son medidas que pueden prevenir la disfunción eréctil. Practicar ejercicio de forma regular y estar relajado también es básico.

Bomba de vacío. Este método mecánico se puede utilizar en todos los tipos de disfunción eréctil. Consiste en un cilindro de plástico que se conecta con una bomba de mano. Al final del cilindro hay un anillo que se desliza. El cilindro se coloca en el pene. La bomba crea un vacío en el cilindro, el pene se llena de sangre y se produce la erección.

Anillos de constricción. El anillo compresor se utiliza como complemento a otros tratamientos para aumentar su efectividad. En el momento en el que ha entrado una cantidad de sangre suficiente en el pene, el anillo, colocado alrededor del mismo, retiene la sangre y permite mantener la erección. No debe dejarse puesto más de 30 minutos.

Implantes. Para los hombres a los que no les funcionan los fármacos o los métodos mecánicos existe la opción del implante de pene. En esta operación se coloca una prótesis en el tejido eréctil del pene que se activa a demanda del hombre. La prótesis es la última opción para el tratamiento de la disfunción eréctil.

Tratamiento psicológico. La ansiedad, la depresión, los problemas, el estrés, llevar una vida sedentaria o el insomnio pueden desequilibrar los reflejos sexuales. Aquí, la ayuda debe venir de un psicólogo. Incluso algunos hombres que sufren disfunción eréctil por causas físicas necesitan apoyo para superar su impacto.

Bypass. En raras ocasiones puede ser necesario hacer un bypass. Puede ser una opción, por ejemplo, cuando se presentan lesiones u oclusiones vasculares en el pene. Gracias a esta cirugía se crea una nueva conexión entre los vasos dañados.

Ondas de choque. Los pacientes que no responden al tratamiento oral para la disfunción eréctil vascular también tienen la opción de ser tratados con ondas de choque de baja energía. Estas ondas aplicadas sobre el tejido eréctil mejoraran la circulación sanguínea y estimulan la neovascularización.

En el pene hay dos cámaras denominadas cuerpos cavernosos. Estos cuerpos cavernosos están conformados por músculos, fibras, venas y arterias, en lo que se denomina tejido esponjoso.

Cuando el hombre se siente excitado, ya sea mental o físicamente, el cerebro envía señales a esos cuerpos cavernosos para que los músculos se relajen. Es entonces cuando el torrente sanguíneo se moviliza, llenando todos los espacios y haciendo crecer al pene, gracias a la presión que provoca. Así se produce una erección.

Si los músculos de los cuerpos cavernosos no se relajan, no dejan que las venas y las arterias se llenen de sangre, por lo que es imposible la erección y estaríamos ante una disfunción eréctil.

Los problemas de erección (denominados popularmente impotencia) pueden limitar considerablemente la calidad de vida y el bienestar de los pacientes, así como la de su pareja. No obstante, hay que saber que son problemas tratables desde distintos frentes y a cualquier edad.

Las causas de la disfunción eréctil son muy numerosas. Existen los factores psicológicos (por ejemplo, estrés o miedo al fracaso sexual), así como ciertas enfermedades, trastornos hormonales, lesiones neurológicas o efectos secundarios de ciertos medicamentos que pueden desencadenar esta disfunción. Los factores físicos de riesgo, así como las causas de la disfunción eréctil (problemas de erección) pueden ser, entre otros, los siguientes:

  • enfermedades cardiovasculares
  • diabetes mellitus
  • sobrepeso
  • consumo de alcohol
  • consumo de nicotina

Ante la disfunción eréctil, el tratamiento suele ser un tratamiento medicamentoso con comprimidos. Si esto no mejora los problemas de erección, también se puede tratar a través de una inyección en el pene, una barra uretral o mediante métodos mecánicos (como la bomba de vacío). El tratamiento con medicamentos siempre debe hacerse bajo supervisión médica. Si la causa son los factores psicológicos, puede ser útil un tratamiento psiquiátrico o psicológico.

Un diagnóstico y tratamiento precoz son indispensables para solucionar la disfunción eréctil. El especialista consultado debe ser un urólogo.

La disfunción eréctil también se conoce como impotencia