LA ALERGIA ALIMENTARIA Y SU TRATAMIENTO…


La alergia alimentaria es una reacción hipersensible del cuerpo a determinados alimentos.

Los sintomas de esta patologia suelen aparecer , de rebote , tras la repeticion de molestias estomacales o corporales despues de comer…Tras la ingestion de los alimentos que producen la alergia se pueden sufrir diversas molestias, como reacciones cutáneas, estornudos, asma, dolor de barriga, diarrea o vómitos.

Son desencadenantes frecuentes de esta reacción alérgica los productos lácteos, los huevos, las nueces, los cacahuetes, el pescado y los crustáceos.

La causa de la alergia alimentaria es una reacción exagerada del sistema inmunitario a determinadas sustancias: los alérgenos.

Las alergias alimentarias no deben equipararse con el término intolerancia alimentaria, de carácter más general:

si bien las personas con alergias alimentarias tienen una reacción de intolerancia a determinados alimentos, no todos los síntomas de una intolerancia (como por ejemplo la intolerancia a la lactosa) están relacionados con una alergia.

Los cacahuetes. La alergia al cacahuete es un tipo de alergia alimentaria muy frecuente.

En los países anglosajones es considerado un problema de Salud Pública porque su consumo es muy común y en la mitad de los casos de alergia, las reacciones pueden ser graves. El paciente puede sufrir dificultad respiratoria e hipertensión arterial.

Alergias alimentarias. Una alergia alimentaria es una reacción del sistema inmunitario ante la ingesta de un alimento concreto.

Los más jóvenes suelen ser alérgicos a la leche, el huevo o el pescado y los adultos a las frutas, los frutos secos o el marisco.

¿Conoces los alimentos más alergénicos?

La leche. La alergia a la leche de vaca se produce por una reacción adversa del organismo frente a las proteínas de este alimento. Suele presentarse en el primer año de vida y, en muchos casos, puede ser hereditaria. La alergia a la leche puede producir síntomas cutáneos, digestivos y respiratorios.

El huevo. La alergia al huevo de gallina se produce por la ingesta o por el contacto con el alimento. Los síntomas más habituales son picor e inflamación de labios y párpados. El huevo es el responsable de la mayoría de los casos de alergia alimentaria en niños de más de un año. Muchos adultos desarrollan la alergia al huevo con los años.

El pescado. El pescado suele ser el responsable de muchas alergias alimentarias, sobre todo, si se consume crudo. Los síntomas suelen aparecer una hora después de su consumo y pueden ser muy severos. En los niños es la tercera causa de alergia alimentaria mientras que en adultos afecta a entre el 12 y el 14% de la población.

El marisco. La alergia al marisco es, junto con la alergía al pescado, una de las más frecuentes. Los moluscos y crustáceos, como el percebe, son los más alergénicos en España. Los síntomas pueden ser muy severos. Son habituales las reacciones cutáneas, las molestias digestivas o los síntomas respiratorios.

La fruta. Las frutas rosáceas (las que tienen pelo) son las responsables del 70% de todas las alergias a las frutas. Las proteínas presentes en la piel son las que desencadenan la reacción alérgica. Los síntomas más frecuentes son picor en la boca, faringe y ojos. La fruta que más alergias produce es el melocotón. También son muy alergénicos el kiwi y el melón.

Las legumbres. Las legumbres como los garbanzos, las lentejas, las judías o los guisantes, son el quinto grupo de alimentos que producen más alergias en la infancia. En la mayoría de los casos, este problema desaparece en la edad adulta.

Los frutos secos. Los frutos secos también son responsables de muchas reaciones alérgicas.

La avellana es el fruto que más reacciones alérgicas provoca a nivel general, mientras que en España son la nuez y la almendra los frutos más alergénicos.

Los niños son los más afectados. Suelen manifestar urticaria, reacciones cutáneas, vómitos y problemas respiratorios.

Los cacahuetes. La alergia al cacahuete es un tipo de alergia alimentaria muy frecuente. En los países anglosajones es considerado un problema de Salud Pública porque su consumo es muy común. En la mitad de los casos de alergia, las reacciones pueden ser graves. El paciente puede sufrir dificultad respiratoria e hipertensión arterial.

Para diagnosticar la alergia a los alimentos, el alergólogo revisará la historia clínica del paciente y luego precribirá una serie de pruebas.

Las pruebas más frecuentes son pruebas cutáneas, como el prick test , el prick-prick test , patch test y analíticas de sangre para confirmar la IgE total y la IgE específica.

Estos análisis de sangre se denominan RAST, CAP o ELISA.

La IgE total mide la predisposición para padecer una alergia aunque el hecho de tener una IgE elevada no signifca que haya que acabar desarrollando la alergia. Por su parte, la IgE específica mide si en la sangre de esa personas hay IgE específica del alimento a estudiar.

Si no se tiene alergia a ningún alimento, no habrá IgE específica y sería negativa.

Cuando hay niveles de IgE específica superiores a 0,35KU/L se considera que la prueba ha tenido un resultado positivo.

Hay seis clases en la determinación de IgE específica que van desde la clase 0 a , como es de suponer , la clase 6

El primer paso a la hora de tratar la alergia alimentaria es evitar los alimentos que la producen llevando lo que se conoce como una dieta carente.

Para llevar una alimentación equilibrada a pesar de ello, dicha dieta debería estar controlada por un nutricionista especializado en alergias.

Las alergias alimentarias que aparecen ya en la lactancia por lo general remiten en el primer año de vida. mientras que , normalmente, las alergias alimentarias que se dan en la edad adulta duran toda la vida.