¿Porque tenemos que salir de casa?


 

¿ A quien no le encanta pasar algún día tirado en el sofá viendo películas, series o leyendo el libro favorito. 

¿qué pasaría si hicieramos esto todo el tiempo ,si no salieramos de casa y nuestra piel no viera la luz del día?

Vamos a conocer las consecuencias.

A pesar de no ser algo peligroso para la vida (no, no nos moriremos por no salir de casa), salir al exterior, al aire libre, es importante para la salud. 

El Sol nos aporta una buena dosis de vitamina D.

Todos sabemos que a través de los alimentos obtenemos muchas vitaminas pero, precisamente , la vitamina D es la única que necesitamos obtener directamente del Sol, pues la piel absorbe la vitamina en lo que se conoce como una reacción fotosintética de la exposición al sol.

Si no nos da la luz del sol, está claro que nos faltará este importante nutriente a menos que añadamos suplementos a la dieta.

Los alimentos que aportan vitamina D no alcanzan ni de lejos la cantidad de vitamina D que necesitamos.

Necesitamos tomar el sol

Es prácticamente imposible obtener la cantidad de vitamina D necesaria únicamente con la alimentación. 

Muy pocos alimentos tienen vitamina D y los que la tienen, la presentan en cantidades muy pequeñas.

¿Por qué es tan importante y necesaria la vitamina D?

La vitamina D es esencial para la salud de los huesos y muy importante contra patologias como algunas enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

Un nivel bajo de vitamina D puede producir problemas en los huesos , también se ha relacionado con la esclerosis múltiple y el  cáncer de próstata.

Aparte de para obtener nutrientes, salir de casa nos hace tener un estado de ánimo mucho mejor y puede ayudar en el tratamiento del trastorno afectivo estacional y, a su vez, el sol altera el óxido nítrico en la sangre y la piel, que reducen la presión arterial, por lo que también disminuye el riesgo de enfermedades del corazón.

Tomar el sol, pero sin excesos

 La exposición al sol tiene beneficios, ya lo hemos visto; pero demasiado sol, también es perjudicial para nosotros. Aparte del daño solar obvio y las quemaduras solares, demasiada luz natural puede dañar el sistema inmunológico de la piel, dañando las membranas celulares de la piel y poniéndonos en mayor riesgo de sufrir  cáncer de piel.